miércoles, 12 de abril de 2017

Aprendiz de Gigoló



Hace más de una semana que empecé a preparar esta entrada y hoy por fin encuentro el momento de ponerme con ella en serio. Esto de las vacaciones me están sentando genial y estoy aprovechando para hacer un montón de cosas que tenia pendientes. 

No me suelen gustar las películas que tratan el tema del escorting, la verdad es que no he visto muchas porque como no me suelen gustar… pero las que he visto no me han gustado demasiado y el resto nunca me han llamado suficiente la atención como para querer verlas. No sé, siempre que he visto alguna me ha parecido que tocaban el tema desde una posición dramática o frívola. Como si sólo hubiera dos opciones: o eres una pobre desgraciada; o eres una z*** sin corazón que se aprovecha de los hombres. 

Sin embargo, el otro día una película llamó mí atención, y lo hizo porque tenía algo diferente, los protagonistas eran hombres, y siendo uno de ellos Woody Allen tenía muchas posibilidades de estar bien. La película está bien, es divertida y pasas un rato, pero hubo algo que me gustó especialmente y es por lo que escribo. 

A él, al gigoló, no le pintan en ninguno de los extremos, ni es pobre desgraciado que siente fatal con lo que hace, ni es un frío hombre que sólo le interesa el dinero de sus clientes. Es un hombre que al principio tiene ciertas dudas (normal) pero que luego descubre que se siente bien con lo que hace y que empatiza con sus clientes. Las cuida, se interesa porque se sientan bien, porque disfruten… 

Lo mismo pasa con las clientes, diferentes perfiles de mujeres con diferentes físicos que por motivos diferentes deciden tener un encuentro casual de este tipo. Ellas no son unas explotadoras ni unas salvadoras, y él no es un frívolo sin sentimientos, ni tampoco un pobre inocente.

Tuve la sensación al ver la película de que se trataba el tema desde un tono mucho más normal que en muchas otras. Sin buenos ni malos. Sin tratar de hacer un juicio. 


Me ha gustado ver eso en una película, y me gustaría más verlo en una película cuya protagonista fuera una mujer. Soy consciente de que cuando este tema se toca hablando de hombres el matiz es diferente, pero esa es otra polémica en la que no voy a entrar. Me quedo con saber que al menos alguien ha hecho una película tocando el tema del acompañamiento sin criminalizar ni dramatizar. 

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