jueves, 28 de mayo de 2015

Disfrutar del placer

Creía que a estas alturas ya a nadie le sorprenderá eso de los Tupper Sex, pequeñas fiestas privadas en las que las mujeres compramos juguetes sexuales. Pero resulta que sí. Creía que toda mujer tenía un vibrador guardado en algún cajón de su dormitorio, pero resulta que no. 

He estado recientemente en un fiesta tupper sex con unas amigas. Cuando me enteré de que ninguna de ellas tenía un juguete para proporcionarse autoplacer sexual, empecé a organizar una pequeña reunión de amigas para que ellas adquirieran su primero y para yo comprarme alguno más. 

Todavía me parece extraño el descubrir que hay muchas mujeres con una gran falta de conocimiento sexual. ¿Cómo es posible que haya mujeres que no sepan que existen vibradores externos? ¿o que en los vibradores de dos terminaciones una es para la estimulación del clítoris y otra para la penetración? Todavía es complicado encontrar mujeres que hablan abiertamente de masturbación (en un entorno de confianza claro, yo tampoco hablo mis hábitos de masturbación con cualquiera), y lo peor, ¡¡es que hay mujeres que apenas lo hacen!! o mujeres que confiesan que les da vergüenza explorarse sexualmente, que de cierta manera no les parece correcto. 
Parece mentira que una persona (yo en este caso) 10 años menor tenga que explicar a mujeres con una supuesta mayor experiencia, como deben proporcionarse placer y animarlas a explorarse a ellas mismas.

En este tipo de reuniones, tras un Gin Tonic y el buen ambiente, las confesiones e intimidades vuelan, y reconozco que mis ojos se abren como platos cuando escucho a una mujer decir que con sus parejas nunca han sentido un orgasmo. Me hace preguntarme ¿es por qué los hombres en cuestión no saben complacer a sus mujeres o es por qué esas mujeres se sienten cohibidas ante el sexo y de alguna manera eso las impide disfrutar plenamente de las relaciones sexuales? 
No creo en las culpas exclusivas, y en lo relativo al sexo menos. El sexo es cosa de dos, soy una firme creyente de eso. 

Lo más importante para disfrutar plenamente del sexo es la seguridad, la confianza, la comodidad… No se puede disfrutar del sexo sin estar cómoda (o cómodo, aunque suele ser más habitual en las mujeres porque históricamente hemos estado muy inhibidas, también les pasa a los hombres). Es importante estar gusto con una misma, sentirse cómoda y dejarse llevar. Escuchar a nuestro cuerpo, nuestros deseos y explorar nuestra sexualidad. Si no se es capaz de hacerlo eso en soledad, ¿cómo se va a hacer en pareja? 



Yo me masturbo habitualmente, no es la primera vez que lo cuento, me gusta masturbarme, me gusta disfrutar a solas de un orgasmo igual que me gusta disfrutar de un orgasmo en pareja. A mis 27 años me he explorado sexualmente, me he masturbado un incalculable número de veces y seguiré haciéndolo. Con juguetes, con la mano, con la alcachofa de la ducha, con los chorros del jacuzzi… Y una vez más animo desde aquí a las mujeres a que se masturben, se explores, disfruten y dejen de sentirse cohibidas con el sexo. 

sábado, 23 de mayo de 2015

Cambios en el blog


Os habréis dado cuenta de que el aspecto del blog ha cambiado un par de veces en las dos últimas semanas, y probablemente lo haga una vez más por lo menos ya que la imagen actual tampoco me convence.
Los que me seguís desde hace tiempo sabéis que de vez en cuando me apetece cambiar la imagen del blog, renovarla e intentar adaptarla al momento de la vida en el que me encuentro. Esta vez me siento mucho más madura, más mujer, más sensual que nunca, más segura... es complicado explicar con palabras lo que se quiere trasmitir a través de una imagen, es lo mismo que pase con el arte.
Seguiré trabajando en la imagen del blog hasta dar con lo que estoy buscando, por lo que no os despistéis con eso, sigo siendo la misma y el blog sigue siendo el mismo.

Mil besos a todos y paciencia :)



jueves, 14 de mayo de 2015

Significado de los sueños

Llevo una temporada en la que he tenido varios sueños similares, la característica común es que me persiguen. En una obra, en la calle, en un estadio… Me persiguen pero siempre consigo escapar, nunca me alcanzan. Esta noche he tenido el último sueño en el que me perseguían. Estaba con alguien en la calle y aparecían coche, yo me escondía debajo de otro que estaba aparcado, y desde el vehículo en marcha mataban a la persona que estaba conmigo. Salí de mi escondite y me iba corriendo a buscar ayuda mientras escapaba de los asesinos, me escondía y trataba de encontrar una ambulancia que ayudara a mi amigo, que por cierto era alguien que no conozco. Aunque dicen los expertos que en los sueños no “inventamos” personas, que todo que que aparece en los sueños es alguien a quién hemos visto, aunque sea cruzado por la calle, y nuestro subconsciente ha grabado su rostro. El caso, es que después de este sueño (o mejor dicho pesadilla) me ha entrando curiosidad por saber que significado oculto hay detrás. 
No soy una persona mística, no leo los horóscopos ni nada por el estilo pero si que creo, y muy firmemente, en las teorías de Freud. ¿Cómo no darle credibilidad al padre del psicoanálisis? Por lo que la interpretación de sueños, siempre que venga de una fuente fiable, me parece un método muy acertado para desentrañas un poco lo que pasa en nuestro subconsciente. 

Al ser la sensación de sentirse perseguido algo tan desagradable, me esperaba un “significado” negativo. Pero resulta que es todo lo contrario, resulta que con estos sueños mi subconsciente me está diciendo que estoy preparada para un cambio en mi vida, que ha pasado una etapa y comienza otra, que mi mi subconsciente lo sabe y me lo está comunicando. 


Puede que mi subconsciente tenga razón, ya llega el buen tiempo y estoy de un humor excelente, me siento llena de energía y de ganas de disfrutar del verano, tengo planes y proyectos nuevos que quiero llevar a cabo, me siento bien, no, mejor dicho, me siento muy bien conmigo misma y con todo lo que me rodea… Con todas estas señales tendré que hacerle caso a mi subconsciente, una nueva etapa comienza en mi vida y tengo la sensación de que la voy a disfrutar enormemente. 

martes, 5 de mayo de 2015

La imagen

Es curioso como las personas fuera de este mundo se forman una imagen de como es una acompañante y más curioso aún, es que muy raramente se imaginan que su propia amiga, compañera de trabajo, vecina, etc. lo puede ser. 

Me habían regalado dos entradas VIP para el Open de Tenis, así que invité a una compañera a venir conmigo. Después de ver algún partido nos fuimos a la zona VIP. Nos pedimos un par de copas de vino, cogimos algo de picar y nos sentamos a charlar disfrutando de la buena temperatura, rodeadas de gente guapa y en un ambiente excelente. 

Todos los que estábamos allí habíamos cuidado nuestro vestuario, tanto hombres como mujeres, la mayoría habíamos escogido un vestuario de sport ya que la ocasión es lo demandaba. Quizás por eso a mi compañera le llamó la atención una chica rubia muy maquillada y muy arreglada. El vestuario destacaba un poco, no por vulgar, si no por ser demasiado para un día de tenis. 
No recuerdo de lo que estábamos charlando pero hay un momento en el que mi compañera me dice: “esa es de las que factura por horas”. Siempre me han hecho gracia ese tipo de comentarios ¿qué características cree la gente que tiene una acompañante? Yo, como siempre en estos casos, me hice la loca. “¿Sí? ¿Tú crees?” a lo que su única respuesta fue: “se la ve”. 

Puede que aquella rubia fuera una acompañante o puede que no, no lo sé, realmente es algo difícil de saber, no llevamos un cartel colgado del cuello. Lo que me hace gracia, por decirlo de alguna manera, es esa imagen ficticia que mucha gente tiene de mujeres descaradas con tacones altísimo, súper maquilladas y con un vestuario poco apropiado. Cuando realmente es todo lo contrario, solemos ser (yo al menos) bastante discretas y políticamente correctas. Es cierto que hay de todo y depende de la señorita pero entonces no sería una acompañante. Si realmente la chica rubia era acompañante no lo estaba haciendo bien, lo primero es que nadie se de cuenta de ello. 
Si en lugar de haber ido al Open de Tenis con una compañera hubiera ido acompañando a un caballero, mi vestuario hubiera sido el mismo: vaqueros, camiseta y americana clara. ¿Pensaría mi compañera en ese caso que yo “facturo por horas”? Lo que es mejor es que en ningún momento se le pasaría por la cabeza pensar de mi tal cosa. Una chica elegante, discreta, con un buen trabajo y una vida “normal” (lo pongo entre comillas porque la normalidad es muy subjetiva) no encaja con la imagen que ella, y mucha gente, tiene de una acompañante. 


Siempre he comentado que esa parte de “misterio”, “engaño” o doble vida”, llamémoslo de cualquier manera, es una de las mas atrayentes, y al final, con eso es con lo que jugamos y ese es parte de nuestra atractivo, que nadie se de cuenta de que acompañamos a un caballero “facturando por horas”, a veces incluso, el truco está en hacer que hasta el caballero lo olvide.