jueves, 20 de febrero de 2014

Comunicándome

Hoy ha sido un día de esos en los que no me hubiera levantado de la cama. Las copas que me tomé ayer después de la oficina con una amiga no me sentaron muy bien y me acosté con un poco de dolor de cabeza. No se si eso tendrá algo que ver o simplemente hoy es “uno de esos días”.
La mañana en la oficia ha sido larga y pesada, no podía concentrarme en nada, el dolor de cabeza no me ha abandonado ni un solo momento y yo solo podía pensar en salir de allí. Sólo pensaba en que quería irme a mi casa, en meterme en la cama y dormir.
Lentamente la mañana ha pasado, y la tarde no ha sido mucho mejor que digamos. El reloj no corría, mi dolor de cabeza persistía y a veces sentía como mis ojos querían cerrarse por el sueño.
He mirado el email como 100 veces en todo el día y cada vez que lo miraba pensaba: “¿pero qué esperas encontrar? No lo mires más” pero a los 5 minutos volvía a mirarlo. Nada, finalmente no he encontrado nada.
Por fin en casa, hogar dulce hogar, cuánto he deseado que llegara ese momento durante todo el día. Me quito los tacones y dejo que mis pies descanse tocando el duro suelo, me acerco al tocador y examinando mi rostro en el espejo, me quito los anillos, el reloj, el collar, la pulsera... Acaricio sus amatistas antes de quitármela, me la quito con cariño y le doy un dulce beso antes de meterla en su caja.
Le llega el turno a mi pelo, deshago la coleta que recoge mi pelo y dejo que  mi pelo caiga sobre los hombros. Poco a poco voy liberando mi cuerpo de todas sus ataduras. Bajo la cremallera del vestido y lo dejo caer a mis pies. Lo aparto ligeramente con el pie, apoyo el derecho sobre la cama y lentamente me quito una media, me quito la otra y es el turno ahora de mi pecho. Siento que el sujetador me aprieta, mi pecho pide a gritos ser liberado así que me llevo las manos a la espalda para desabrochar los corchetes, deslizo los tirantes por mis brazos y lo tiro encima de la cama.
Sólo con la braguita como única vestimenta me voy al baño, abro el grifo y dejo el agua correr mientras va cogiendo temperatura. Voy probando el agua con la mano y regulando la temperatura, cuando está perfecta me deshago de la braguita y entro en la ducha, bajo el chorro. Siento el agua caer por mi cabeza, resbalar por mi pelo, deslizarse por mi espalda. Me voy sintiendo cada vez mejor, voy dejando que el agua relaje mi cuerpo, que el vapor se lleve mis pensamientos y deje mi mente en blanco.
Una vez mi cuerpo ha cogido temperatura y mis músculos están sueltos, cojo la alcachofa de la ducha y dirijo el agua a mi vagina, empiezo a sentir como el agua va haciendo otro tipo de efecto. Me apoyo en la pared cuando mi cuerpo me pide recostarme, abro un poco más las piernas para sentir más placer. Sigo masturbándome con el agua, me toco el pecho. Siento los pezones endurecidos y juego un poco con ellos. Bajo la mano acariciando mi estómago, mi ombligo y abro un poco los labios de mi vagina para sentir aún más placer. Con este último movimiento mi cuerpo tiene una ligera convulsión y sé que va a llegar, sé que voy a llegar al orgasmo.


Ahora, sentada en el sillón, con el pelo mojado y con ropa cómoda, me siento a escribir. Me apetece compartir que hoy a sido un día largo, me apetece compartir mi orgasmo y sobre todo me apetece comunicarme, me apetece que mi mensaje llegue a donde quiero, que sea entendido  y que aunque quizás no llegue a saberlo, cause alguna reacción.  


viernes, 14 de febrero de 2014

Web

Bueno, pues después de varios meses de vuelta en España por fin he rediseñado y actualizado la web. Parece mentira pero hasta ahora no me había parado a hacerlo. El diseño es nuevo, la he actualizado con las fotos nuevas y  le he dado otra imagen. La información es la misma, pero os invito a que le echéis un vistazo.
Ya me diréis que os parece. Besitos!!!

                                                   http://alejandraescort.com/

martes, 11 de febrero de 2014

Shoeplay

Este mundo nunca dejará de sorprenderme y de enseñarme cosas nuevas. 
Una llamada, una petición, un deseo y yo descubro un fetichismo.
Me encantan los zapatos, no es nada extraño en una mujer, tacones altos, finos y diversidad en modelos, marcas, formas y colores.
Mi cita me envía un vídeo, "eso es lo que me provoca" me dice, sólo es una mujer, sólo unos pies femeninos jugando con sus zapatos. En ese momento no entiendo muy bien qué es lo que quiere.
Yo me arreglo para mi cita, un vestido negro, ceñido pero muy discreto. Y siguiendo sus deseos unos zapatos clásicos, salones que se llaman, tacón alto de aguja muy elegantes.
Una cena tranquila en el hotel, risas, charla distendida y en la habitación me esperaba el fetichismo para descubrirme que la excitación no es igual para todo el mundo.

He acertado con los zapatos, le gustan, los toca, me acaricia la pierna, el pie, el zapato, mientras mi pierna se apoya en su rodilla.
Quiere que juegue con ellos, que me los quite, me los ponga, que los introduzca suavemente...
Yo complazco sus deseos, juego con ellos, me pongo de pie, me apoyo en la pared y juego sensualmente con mis zapatos.
De repente estoy desnuda, sólo en ropa interior. Un precioso conjunto negro, un liguero con medias y mis zapatos de tacón.
Sigo apoyada en la pared jugando con mis zapatos, entran salen, subo las pierna, acaricio mi pierna con el tacón... Miro a mi acompañante y veo como su pantalón está tremendamente abultado, me mira, se toca, me vuelve a mirar y sigue tocándose.

Se está masturbando, cada vez que dejo caer suavemente el zapato y el tacón choca contra el suelo suelta un gemido que me indica que le encanta. Yo sigo jugando, un poco más rápido, cada vez dejo caer más veces el zapato contra el suelo y él ya no puede más. Acelera el ritmo de su masturbación y llega al clímax .
Yo me siento bien, nunca había visto como un hombre llegaba a tal punto de excitación sólo con un juego de zapatos. Erotismo, tacones altos, sensualidad...
De vuelta a casa en el taxi, voy mirando por la ventanilla Madrid iluminada, y mis mente divaga por lo que acaba de experimentar. Nunca conocemos los límites del deseo y la sensualidad y nunca se cuando descubriré uno nuevo.

viernes, 7 de febrero de 2014

¿Estás poniendo ojitos?

Todos tenemos de esos momentos en los que nosotros mismos pensamos: “¿pero qué estás haciendo?” Hoy me ha pasado, de repente me he dicho a mi misma: “¿qué estás haciendo? ¿te has vuelto loca?” y he salido del despacho de mi jefe descolocada conmigo misma. Me he sentado de nuevo delante de mi ordenador y me he quedado alucinando conmigo misma durante un buen rato.
No sé qué me ha pasado, ha sido inconsciente, no lo estaba pensando, me ha salido solo, tanto, que sólo me he dado cuenta cuando ya lo había hecho.
La nueva situación en la empresa ha hecho que últimamente trabaje más codo con codo con mi jefe y he descubierto que me llevo mejor con él y que trabajamos juntos mejor de lo que pensaba. Y hoy, estaba en su despacho comentando unas cosas cuando de repente me he dado cuenta de que nos estábamos lanzando sonrisitas y de que yo ¡¡¡le estaba poniendo ojitos!!! ¡¡¡No me lo podía creer!!! ¿Poniéndole ojitos mi jefe? ¿Por qué? Prometo que no albergo ningún tipo de intención oculta. No hablo de mi jefe directo, que sí es bastante atractivo, hablo del jefe de mi jefe que es un hombre al que deben de quedarle máximo unos 4 o 5 años para jubilarse. Se conserva bastante bien pero de ahí a algo más… ¿Será un “tic” profesional y voy a coquetear inconscientemente con todos los hombres que se crucen en mi camino? Aún alucino conmigo misma, tengo que controlarme, no quiero malosentendidos y menos en el trabajo.
Soy una mujer coqueta, pero también soy una profesional que sabe cuando coquetear y cuando no. O al menos creía saberlo… Lo peor es que nunca he coqueteado con mi jefe directo, ni con mis compañeros de trabajo más jóvenes y voy y me descubro lanzándome sonrisitas y poniéndole ojitos a mi jefe. Y él me las devolvía encantado, todo hay que decirlo… ¿Será por eso de la erótica del poder? Puede que mi subconsciente se haya dejado llevar por eso, o puede que mi subconsciente lo haya visto como un cliente potencial y se haya lanzado al coqueteo, o… No me lo explico, de verdad que no sé por qué lo he hecho.

Quizás no deba darle más importancia de la que tiene, simplemente estábamos los dos de buen humor por eso de ser viernes, yo que soy una mujer coqueta le he puesto ojitos sin darme cuenta y ya está. 

sábado, 1 de febrero de 2014

Escribiendo tirada en el sillón

Llego a casa después de pasar el día esquiando, o mejor dicho, ¡intentándolo! Por suerte tengo un profesor maravilloso que ha conseguido que hoy no me caiga ni una sola vez.
Cuando las pistas han cerrado ha sido la hora de unas cañas y ahora, en casa, después de una ducha caliente me siento en el sillón con el pelo aún mojado (no me apetece ni siquiera secármelo con el secador) y siento todo el cansancio del día adueñándose de mi cuerpo. Me metería en la cama ahora mismo, pero desde que tenía unos 6 años no me he ido a la cama a las 9 y me sentiría un poco rara haciéndolo.

Enciendo el portátil y ojeo las redes sociales, blogs que leo de vez en cuando y me encuentro con que aún el polémico artículo del abc sobre la masturbación sigue generando temas de conversación en Internet.
Todos sabéis que soy una gran defensora y practicante de la masturbación así que cuando  leí el artículo en el que se decía que la masturbación era mala para la salud pedí cita corriendo con mi médico. Jajaja, es broma, realmente me quedé con la boca abierta, literalmente. Me impactó bastante semejante artículo, un artículo en el que no sólo se decía que la masturbación es mala para la salud si no que se dan consejos sobre como evitarla. El que más me gustó fue el que recomienda, en lugar de masturbarse, buscar respuestas a los problemas bioéticos que se plantean hoy en día. Así que cuando tenga ganas de masturbarme debería llamar a alguna amiga y discutir sobre los problemas ético-morales que plantea la clonación humana. En fin, no creo que deba dar mi opinión sobre el artículo, todos la sabéis. Pero lo que no entiendo es algunas de las reacciones que ha causado. Somos un país libre ¿no? Con libertad de expresión, y al igual que yo aconsejo a todo el mundo que se masturbe y disfrute de su sexualidad también en solitario, otros pueden decir que es malo para la salud y dar consejos sobre como evitarla. Es un artículo un poco impactante pero no entiendo tanto barullo, ni mucho menos compartos algunos comentarios que he escuchado. ¿Por qué a veces parece que los que van de más tolerantes y progres por la vida son los que menos lo son y si una opinión no encaja con la de ellos dicen barbaridades? Creo que debemos empezar por respetarnos, el artículo del abc, (aunque no encaja con mi forma de pensar ni con mi ritmo de vida) no ofende a nadie, ni hace comentarios ofensivos respecto a nadie, y aunque podemos estar más o menos de acuerdo y todos estamos en derecho de expresar nuestra opinión en contra (como yo he hecho), no deberíamos perder el respeto por nadie. Los argumentos, cuando falta al respeto, pierden todo su peso.


En fin, esta ha sido mi reflexión de sábado por la tarde agotada tirada en el sillón. Ahora ya puedo cenar algo ligerito e irme a la cama pronto a descansar.