domingo, 29 de abril de 2012

La que no folla, es porque no quiere


Me acabo de levantar, un café y enciendo el ordenador. Hacía tiempo que no terminaba una noche como ayer, las 7 de la mañana, los tacones en la mano y carcajadas subiendo las escaleras a casa con una amiga. Hacía tiempo que no salía así, en realidad a las 10 de la noche ni siquiera tenía intención de salir. La semana que viene tengo exámenes y mis planes se limitaban a estudiar. Vino una amiga que estaba fuera de Madrid y unas amigas de otra amiga que también son de fuera y una cosa llevó a la otra y una copa tranquila se convirtió en dos y luego en “no, no te vayas todavía, queremos conocer Gabana” y así hasta casi as 7 de la mañana cuando mi cuerpo dijo: ya no puedo más.
Cuando me he levantado he visto un post-it sobre la mesa que ponía: “entrada: la que no folla, es porque no quiere”, ayer me di cuenta de lo fácil que es para una mujer echar un polvo una noche y pillarse una borrachera sin gastarse un duro.

Nada más entrar, en el ropero, ya se nos acercaron dos tíos, borrachos y pesados. Yo, que cuando quiero puedo ser muy seca, me los quité de encima rápidamente. Luego me los volví a encontrar comiéndoles la oreja a otras chicas. Nos pedimos una copa y buscamos un sitio para quedarnos, mientras ando a empujones por la discoteca me doy cuenta de que la única que no va vestida para matar soy yo (y mi amiga), mis vaqueros ajustados y mis tacones desentonan entre tanto mini vestido y tanto escote.

Por fin encontramos un sitio en el que poder quedarnos. Otro par de tíos con unas copas de más se nos acercan. Me pasan el brazo por el hombro, me ponen una mano en la cintura. Le miro con cara de pocos amigos, “¿qué haces?” Me dice: “tranquila, que te voy a invitar a una copa”  Está bastante borracho, las palabras se le traban. Le digo que no hace falta, que las copas me las pago yo, se pone pesado y tengo que decirle que me deje tranquila, que estoy con mis amigas y que si sigue molestándome voy a llamar a un seguridad. Me lo quito de encima. Se va a por las amigas de mi amiga. Parece que ellas le dan bola, le veo moverse, se tambalea un poco. Yo sigo a lo mío con mi amiga, bailamos, nos reímos… Un empujón, otro, me doy cuenta de que estamos en medio del paso y que no van a dejar de empujarnos si no nos movemos. Se lo digo a mi amiga, le parece bien, cuál es mi sorpresa cuando se lo comento a las amigas de mi otra amiga y me dicen: “espérate que el borracho este ha pedido una botella y nos va a invitar a copas” ¡¡¡¡¿¿¿Qué???!!!! ¿Vas a aguantar a ese baboso por unas copas? ¡Joder, qué la escort soy yo!  Vuelvo a lo mío con mi amiga, sigo bailando, llega un camarero y me dice: “señorita, aquel caballero de allí le invita a su reservado”  se va el camamerero y se acerca el tío del reservado. Este no está tan borracho, pero es mucho más descarado. Me insinúa sin mucho cuidado que quiere acostarse conmigo. ¡Este tío es un geta! Hace un rato le he visto besándose con su mujer, o lo que fuera. Le digo que no gracias, que estoy con amigas.

Entre tanto otros cuantos se acercan, nos ofrecen copas, tratan de agarrar…

“Qué pesados, no te dejan tranquila” alguien me habla,  lleva al lado nuestro toda la noche, es más, he estado utilizando su mesa para dejar mi copa toda la noche. No está borracho, no es un baboso y no intenta “comprarme” con una copa. Charlamos un rato, es simpático, me hace reír y parece atractivo (digo parece porque ya sabéis, de noche todos los gatos son pardos). Me duelen ya los pies, estoy cansada, ha llegado la hora de irme a casa. Me despido de él, me pide mi teléfono. Me voy a buscar a mi amiga que la he perdido de vista y cuando me giro para irme me agarra de la cintura y me besa, “lo siento pero llevo toda la noche queriendo hacer esto” me dice,  le respondo al beso, le sonrío y me voy.

Mujeres de España, ayer pude comprobar que aquí, la que no folla es porque no quiere.

miércoles, 25 de abril de 2012

Noche de hotel


Suena el teléfono, una llamada. En dos horas tengo que estar en un hotel, directa a la ducha. Pongo música, enciendo incienso y me preparo para la cita. Elijo la lencería que voy a llevar, la ropa, hoy toca falda, y por supuesto, los zapatos.  Me arreglo, estoy lista.
El taxi me deja en la puerta del hotel, “buenas noches” respondo a quién me ha abierto la puerta del taxi y me bajo con un bonito movimiento de piernas. Otro buenas noches a los recepcionistas y me contoneo hacia el ascensor.

Subo acompañada, aprovecho el trayecto para mirarme en el espejo. “No te mires más, estás muy guapa” me dice mi acompañante. “Gracias” y le dedico una sonrisa.
Ya estoy en la planta, me encamino por el pasillo enmoquetado hacia la habitación que busco. Me paro frente a la puerta, me retoco una última vez el pelo y llamo.

Al mismo tiempo que escucho el clac de la puerta al cerrarse tras de mí, siento que me agarran con pasión y me besan con la misma pasión que me han agarrado. Un hombre muerto de deseo me recibe, me sigue besando, me toca. Las piernas, el culo, el pecho, de nuevo las piernas. Se lo nota que está muy excitado, en su manera de tocar, en su forma de besarme. Me apoya contra la pared, se pega a mí, noto su cuerpo sobre el mío y siento como empieza a realizar pequeñas embestidas para conseguir contacto entre su pene y mi cuerpo. Me sigue tocando, sube desde mi rodilla por la cara interne de mi muslo y mete la mano bajo mis braguitas. “Estás empapada”  me dice muy cerca de mi oído, es cierto, él no es el único que está muy excitado. Empieza a masturbarme, acaricia mi clítoris hasta que le pido que meta un dedo. Me complace, empiezo a gemir de placer.

Estamos muy calientes, yo estoy empapada y él ya la tiene muy dura. Ya no puede más, necesita sentirme muy cerca de él. Deja de masturbarme, me acerca a hacia él y me da vuelta. Me agarra por detrás, me rodea, un brazo lo pasa por mi cintura, lo baja por mi cadera y sigue masturbándome, con el otro se ha metido por debajo de mi camisa y me toca el pecho.  Yo muevo mi cadera para rozarme con él, para él pueda sentir como se roza conmigo.
Ninguno de los dos puede aguantar más, le pido que me la meta, quiero sentirle dentro de mí.

Sigo de espaldas a él, deja de masturbarme, saca su mano de mi pecho y me sube la falda. Me acerca a la pared y me inclina. Se separa un poco de mi y mirando mi culo se quita los pantalones.
Siento la primera embestida, gimo, por fin los dos tenemos lo que queríamos. Él sigue embistiéndome, de vez en cuando también baja su mano para tocar mi clítoris al mismo tiempo queme la mete.

Me aparto de él, me pongo derecha y me giro cara a cara con él. Me agacho, le miro a los ojos, y me la meto en la boca, ahora es él quién gime y quién tiene que apoyar sus manos en la pared, la chupo, la beso, la lamo. Juego un rato con ella, la dejo. Le empujo hacia la cama, se recuesta, termino de quitarme la blusa y la falda. Me siento a horcajadas sobre él, despacio, dejando que vuelva a entrar lentamente en mí. Volvemos a gemir, me muevo, bailo sobre él, me contoneo en busca de placer. Le cojo de las manos, se incorpora y yo rodeo su cintura con mis piernas, sigo moviéndome, estoy a punto de llegar al orgasmo, voy aumentando el ritmo a medida que siento que está llegando, sigo moviéndome, gimo, me pego a él, le abrazo, me muevo, de repente es él quién eleva la cadera, en ese mismo momento siento ese escalofrío por mi cuerpo, ese placer, un gemido de satisfacción sale de mi boca y el cuerpo se relaja.

Sabe que ya he llegado al orgasmo, ahora le toca a él. Me tumba en la cama, se pone sobre mí y vuelve a penetrarme, me embiste, me agarra las manos la ya coloca sobre mi cabeza, las sujeta y sigue penetrándome. Acelera el ritmo, tensa los brazos, me embiste, cada vez más rápido, cada vez más fuerte, sigue penetrándome, una embestida más y es él quién da esta vez un gemido de placer. Da otra pequeña embestida y otro gemido sale de sus labios.
Ahora reina la calma, los dos tendidos sobre la cama, agotados, respirando aún acelerado, con los ojos cerrados disfrutando del momento.

sábado, 21 de abril de 2012

Número Oculto



Estoy un poco mosqueada, ya me he cansado y aprovecho esta entrada para avisar y para desahogarme.
A partir de ahora NO voy a contestar llamas con número oculto. Nunca concreto una cita si la llamada es con número oculto, a veces cojo la llamada pero siempre pido que se me vuelva a llamar con número visible. Pero a partir de hoy voy a dejar directamente de contestarlas.  Desde hace un par de semanas estoy recibiendo casi a diario y a veces varias veces al día llamadas con número oculto. Cuando descuelgo se callan y poco rato cuelgan.
Al principio no le di importancia, la primera vez ni caso, la segunda tampoco…pero ya me estoy empezando a mosquear. “Ya se cansará” pensé, pero parece que ese momento no llega. “¡Por favor, no me llames más! Si quieres hablar conmigo estupendo pero no me llames para colgarme. ¿Qué ganas con eso? ¿Escuchar mi voz? “
De verdad que estoy cansada, no llego a comprender el fin de esas llamadas pero prefiero no cogerlas, de esa manera dejará de llamar y dejará de molestarme. Quizás si lee esta entrada se de cuenta de lo infantil de su actitud…no se, de verdad que no entiendo a algunas personas.

miércoles, 18 de abril de 2012

En el hospital

Tranquilos, no os asustéis, no soy yo, es mi portátil.
El lunes, en el momento más inoportuno, justo cuando estaba terminando de preparar un trabajo de clase, mi portátil murió.
Me dejó con la boca abierta, con el trabajo sin terminar (menos mal que tenía una copia en un pen del borrador) y con un vacío difícil de llenar.
Ayer lo llevé a la clínica informática del Corte Inglés a ver si se podía hacer algo. Hoy me han dicho que es un virus, uno de los gordos, como un cáncer de los ordenadores. Me han dicho que harán todo lo posible por salvarlo pero que no me aseguran nada.

Espero que se recupere pronto y poder volver a tenerlo conmigo, es mi bebe, tengo mi vida ahí dentro.

Os lo comento porque no se cuanto tiempo estaré sin escribir, esta entrada la escribo desde la BB pero no es lo mismo... Así que, si estoy una temporada sin aparecer por aquí el motivo es que sigo sin portátil.

domingo, 15 de abril de 2012

You are the one thing I can´t get enough of.


Sobre la mesa el portátil, una copa de vino al lado y un cigarro en la mano. Hoy necesito escribir, de nuevo vuelvo a sentir la necesidad de desahogarme aquí.
Hoy siento un agobio, un peso sobre los hombros que quiero descargar.
Soy fuerte, trato de no pensar y la mayoría del tiempo lo consigo. Finjo tan bien que me lo llego a creer, realmente me lo creo pero esa voz a la que oculto con mis gritos, esa sensación que escondo hoy es más fuerte y hace que dude. ¿Me miento a mi misma o es realidad?
Esta semana he estado sexualmente desata, el jueves a las 2 de la tarde ya me había corrido tres veces, y sin contar las de la noche anterior ni las de esa misma noche. Hay quienes llenan vacíos con chocolate o con el alcohol, hoy pienso en si yo estaré tratando de llenarlos con el sexo.
El otro día escribí una entrada sobre el sexo, ¡qué fácil es el sexo! Cuando me excito dejo de pensar en todo, solo pienso en culminar lo que he empezado.
Hoy me quería correr pero no tenía ganas de follar, me apetecía un sexo impersonal. Realmente quería no pensar, en nada ni en nadie. Me he masturbado en mi lugar favorito, la ducha, pero no quería masturbarme con una fantasía, solo quería sentir placer. Así que he puesto en práctica un ejercicio mental. He dejado la mente en blanco, completamente en blanco, sin pensar en nada y he empezado a jugar con la alcachofa de la ducha. Los ojos cerrados y mi mente concentrada en mi vagina, en los cosquilleos, los pequeños escalofríos, en el placer que sentía.
Ha sido un orgasmo estupendo, una lástima no poder mantener ese estado durante el tiempo que me diera la gana. Después del clímax de nuevo la mente se ha puesto en funcionamiento normal.
Hace unos meses conocí un sexo como nunca antes había conocido, no quería parar, nunca. Hubiera podido estar días con su pene dentro de mi… Siempre he disfrutado (y disfruto) del sexo pero nunca de esa manera, esa pasión, ese deseo… Nunca era suficiente, you are the one thing I can´t get enough of.

viernes, 13 de abril de 2012

Sexo



En el sexo todo es más sencillo, solo hay que dejarse llevar. No es necesario pensar, solo hay que sentir.
Sentir unas manos acariciando tu cuerpo, unos labios que rozan tu piel…Sentir como me voy excitando, sentir como algo empieza a crecer en mi amante. Solo es necesario sentir para practicar sexo.
Se crea un micro mundo aparte, mientras que dura, me olvido de los complejos, no me preocupo por si me corre el rimel o si no tengo el pelo donde debería. Eso me da igual, en ese momento solo me preocupa disfrutar.
Sexo, que sencillo que es todo en el sexo.  


martes, 10 de abril de 2012

Quiero hacerte el amor - Thalía



Ya no hay besos a escondidas
no hay abrazos sin que nadie nos mire
en un rincón
Esta noche no hay caricias
estoy horas dando vueltas y vueltas
en mi habitación
y no sé que pasa conmigo
que no puedo dejar de pensar...

Quiero hacerte el amor
cada vez que te veo
en el aire hay un solo deseo
quiero hacerte el amor
y yo sé que no es tarde
para tenerte una vez más

Leo páginas vacías
y en la música yo veo tu sombra
en cada canción
Esta noche no hay caricias
estoy sola dando vueltas y vueltas por mi habitación
y no sé que pasa conmigo
que no puedo dejar de pensar...

Quiero hacerte el amor
cada vez que te veo
en el aire hay un solo deseo
quiero hacerte el amor
y yo sé que no es tarde
para tenerte una vez más
Y hacerte el amor
cada vez que te veo e
n el aire hay un solo deseo
Quiero hacerte el amor
y yo sé que no es tarde
para tenerte una vez más
para tenerte una vez más

lunes, 9 de abril de 2012

De nuevo en Madrid y disponible


La semana llega a su fin, mañana vuelvo de nuevo a Madrid. Siento no haber avisado esta vez de que no iba a estar disponible y pido disculpas a todos aquellos que habéis llamado a mi número y os habéis encontrado con el buzón de voz. Necesitaba escapar y desconectar de todo, el lunes me vine a casa de mi madre, mi refugio donde me escondo de todo el mundo y apagué los teléfonos. He estado toda la semana desconectada, ni teléfonos, ni correo electrónico, ni blog, ni foros…nada. Aunque reconozco que me ha venido bien también diré que ya es hora de volver pues me empieza a dar pereza volver a enfrentarme al mundo. Me he pasado la semana con el mando de la tele en la mano, viendo llover por la ventana, leyendo y comiendo torrijas, y claro, ahora volver a las clases, los compromisos, las responsabilidades…¡qué pereza!

En el fondo necesito volver, necesito volver a ser yo, volver a vivir mi vida. Ponerme mis tacones, salir a la calle y arrasar con todo.
Porque no quiero volver a esconderme, porque no quiero dejar de disfrutar de cada minuto de mi vida, y aunque a veces todos necesitamos escondernos debajo de la manta, abrazarnos a nuestro oso de peluche y llorar, ese momento ya pasó y ahora necesito volver. Volver con las pilas recargadas y a por todas, porque las alas de esta mariposa no quieren dejar de volar.

Mañana Alejandra Escort estará de nuevo en Madrid y disponible.