lunes, 23 de enero de 2012

En Tenerife del 26 al 29


NO DISPONIBLE DEL 26 AL 29 DE ENERO.

Playita, sol, temperatura ideal, amigas, mojitos en la playa, surferos… Hoy me ha dado la locura y me he comprado un billete de avión, así que, el jueves temprano por la mañana embarcaré dirección Tenerife. Las islas afortunadas me esperan una vez más y con ellas cuatro días en los que lo único que pienso hacer es tomar el sol y divertirme con mis amigas.
El móvil estará desconectado y como podéis imaginar, no estaré disponible.
El lunes estaré de nuevo en Madrid y espero volver con una preciosa marca de bikini.

domingo, 22 de enero de 2012

Un año de Las alas de la mariposa


El día 16 de este mes este blog cumplió un año. ¡Un año ya! ¡Cómo pasa el tiempo!
He estado tan absorta en otras cosas que ni siquiera me había percatado.
Un año de Las alas de la mariposa, aunque en realidad ese nombre vino después. Recuerdo ni siquiera había empezado a trabajar como escort cuando decidí crear el blog, eso vino en Febrero. La decisión ya la tenía tomada pero aún no tenía teléfono, ni fotos, ni anuncio publicado…
Una de las cosas que más me llamó la atención cuando empecé a investigar en la Web sobre el escorting fue el descubrir los blogs de algunas de las chicas. Es más, algunas de esas escort a las que descubrí gracias a sus blogs han sido de gran apoyo en este año, las he conocido en persona, e incluso alguna me han acogido en su casa durante algunos días. Mencionar a Paula Vip, a Rocío y a María. Sus blogs fueron los que inspiraron este, sus blogs fueron los que me dieron la idea de crear uno, e incluso María es en parte culpable de que a día de hoy este blog se llame Las alas de la mariposa.
Este espacio, guardián de tantos secretos, paño de lágrimas en algunas ocasiones, desahogo de mi rabia en otras…¡Cuántas cosas en estas letras!
Nunca me he parado a leerlo, si lo hiciera recordaría tantos momentos… Esas cosas que tanto me sorprendían cuando empecé a trabajar, las que tanto me molestaban, anécdotas graciosas, preocupaciones a veces…

No podría calcular la cantidad de personas que me han dicho: “he leído tu blog y he tenido que conocerte”, no sabría decir cuántas felicitaciones he recibido por él, aunque también he recibido críticas. Dudas sobre su autenticidad y su veracidad, envidias a veces e incluso insultos.

Ha pasado un año y en un año he cambiado bastante, mi vida ha cambiado mucho, he aprendido mucho más y vivido miles de cosas y de situaciones pero hay algo que nunca cambiará, nunca cambiarán mis ganas de vivir, de aprender, de conocer, de acumular experiencias. Nunca perderé esa fuerza que tengo, nunca el mundo me verá caer porque las alas de esta mariposa nunca se cansarán de volar.

martes, 17 de enero de 2012

Me suena tu cara



Encontrarse con clientes fuera del trabajo es una situación que no me termina de parecer cómoda del todo. En realidad no estoy segura de si esta vez era un cliente o no. Ha sido más bien una de esas situaciones en las que te cruzas con alguien y piensas: “me suena su cara” pero no llegas a ubicarla en el tiempo y en el espacio.
Eso mismo es lo que me acaba de pasar, no se por qué lo primero que he pensado es que es un cliente, me puede sonar de cualquier otra situación o puede que sea la primera vez en mi vida que nuestros caminos se cruzan, ¿quién sabe? El caso es que mi mente ha reaccionado, un primer impulso eléctrico en mi cerebro: “me suena esa cara” e inmediatamente después un segundo impulso me dice: “me parece que es un cliente”.
Los impulsos que han venido después de estos han sido los de: “disimula, que no te vea, que no te reconozca”
No tengo ningún problema real con el hecho de cruzarme con un cliente fuera del trabajo pero no se, no me ha hecho sentir cómoda del todo. No era Alejandra la que iba por a calle, era yo haciendo mis cosas. Ha sido una reacción extraña. Recuerdo una vez hace no mucho que sí me cruce con un cliente y no me sentí de esa manera, no se por qué hoy ha sido diferente. En cierto modo, tratando de explicarlo, podría decir que me he sentido un poco como si alguien estuviera descubriendo un secreto mío. Como una niña que se ha escapado del colegio y se cruza con un vecino y piensa: “que no me reconozca, que no se entere de que estoy haciendo novillos”.

Una tontería, lo se, pero así me he sentido. Otra de las cosas que me pregunto ahora es  ¿por qué he pensado que era un cliente? ¿Es que ahora todos los hombres que me suene van a ser clientes? En cierto modo puede que sea normal que lo piense, he conocido muchos hombres y no recuerdo exactamente a todos. En fin, no se, no quiero darle más vueltas a esto, no merece la pena.

viernes, 6 de enero de 2012

La casa por el tejado

Y aquí dejo mi canción, siempre que escuchéis esta canción acordaros de mí. Me encanta. En realidad se la robe a un ex novio, era la suya pero me la quedé.


miércoles, 4 de enero de 2012

Putanieves y el príncipe

Otra vez han vuelto a poner en la tele Pretty Woman. Era una de mis películas favoritas cuando era pequeña, recuerdo que  mi madre no le hacía mucha gracia que a los 7 u 8 años (no recuerdo muy bien) fuera esa mi película favorita en lugar de Blancanieves o cualquiera de las películas Disney. A día de hoy encuentro bastantes similitudes entre ambas películas. La pobre chica guapa puteada por la vida o por una madrastra malvada que es rescatada por un millonario perfecto o por un príncipe azul. La única diferencia es que Blancanieves no se follaba a los enanitos. Por lo demás…el mensaje es claro.

Esta vez he pasado de ver la película, por un lado me la se de memoria y por otro, no era la película más adecuada para el estado de ánimo en el que me encontraba. Lo último que me apetecía ver era a una puta enamorada con final feliz. Por el contrario, una de mis amigas, la cuál no sabe nada de Alejandra, sí que la vio, y en los descansos de la película se entretuvo enviándome WhatsApp. En uno de los mensajes me puso: “Quiero ser como Pretty Woman”, a lo que yo la conteste: “¿Quieres ser una puta de Sunset Boulevard?”  Sabía de sobra a lo que se refería pero me apetecía meter la puntilla. Lo que ella quería, claro está, era que el hombre ideal se le apareciera por arte de magia y la rescatara a lo Richard Gere. “¡Oh, nena! Esas cosas sólo pasan en las películas, en la vida real el hombre ideal está casado y tiene hijos”
Creo que la película hubiera sido más de provecho si en lugar de que Eduard fuera a buscarla con un ramo de flores, ella hubiera seguido con su vida, hubiera estudiado una carrera y huera sido una mujer de éxito.
Pero ese no es final. ¿Qué tendrá el amor que a todos nos encanta? Estudié en filosofía que el amor romántico como lo concebimos es una conducta aprendida en el ser humano, no es una conducta innata. ¿Por qué entonces todos soñamos con el amor, necesitamos el amor?
El final así es más comercial, más bonito, ¿no es en el fondo una misión del cine el hacernos soñar? Aunque sigo pensando que con mí final muchas chicas se hubieran ahorrado sueños estúpidos.
Ya lo dijo Kit de Luca: hubo una vez que salió bien, en Putanieves y el príncipe.

De todas formas, reconoceré que me encanta la historia de Vivian y Eduard, y que aunque una parte de mí se empeñe en negarlo, creo en el amor, soy una maldita romántica que cree en el amor y que es capaz de encontrarle el lado romántico a un sacacorchos.