miércoles, 28 de diciembre de 2011

La Boutique Erótica


Ya tengo nueva tienda favorita. Iba paseando con un amigo por la calle y de repente algo llamó mi atención. Una ventana alargada en la zona baja del edificio, por ella se veían una serie de maniquíes con arneses y corsés. “¡Espera!” le digo, me asomo por la ventana y me invade la sensualidad y el erotismo.
Desde fuera puedo ver corsés, juguetes, accesorios… La decoración del lugar me absorbe, casi es como trasladarse a un cabaret, todo tan sensual, tan erótico.
Lencería para fantasía, corsés de infarto, cuero para las más atrevidas, juguetes, accesorios, juegos de té sugerentes, bancos para hacerlo, potros, velas, joyería, libros, y una de las cosas que me ha encantado es la colección de libros de fotografía erótica.
 
Las tiendas eróticas que conocía hasta ahora carecían de ese ambiente, de esa sensualidad. En esta podría perderme, encerrarme con un amante y probar todos y cada uno de los juguetes, hacerlo en cada potro, en cada banco. Dejarme atar, vendarme los ojos, atar a mi amante con cada cinta, cada esposa. Desfilar frente a él con cada corsé, con cada conjunto de lencería…Llenar la tienda de velas y hacerlo en cada esquina, detrás de cada cortina, frente a la misma ventana que llamó mi atención…

A parte de los productos hacen talleres eróticos, clases de Burlesuqe, fiestas Tuppersex…
A la próxima clase de Burlesque voy a ir, baile sensual, erótico… Creo que esas son mis dos palabras favoritas.
Y ya tengo la sorpresa que quería darle a una de mis mejores amigas que viene en Enero, una fiesta Tuppersex. Siempre he querido hacer una, muchas son las tiendas que la ofrecen pero la diferencia es que aquí puedes hacerla en la tienda. Un grupo de amigas, champán, un ambiente prometedor y un montón de fantasías a nuestro alrededor. Tengo que organizarla, espero que nada trunque mis planes…

Un buen sitio en el que buscar un regalo diferente, en el que hacer algo diferente, dejarse llevar por la sensualidad, por los juegos, por el sexo.


Eso sí, no apta para los que se asustan fácilmente con los precios.



lunes, 26 de diciembre de 2011

Momentos de placer


Me huele la piel a sales de baño, el pelo mojado cae por mis hombros y un estado de relajación me llena en este momento.
Este es uno de esos momentos que cualquiera puede disfrutar, una copa de vino, un cigarro, tranquilidad en el calor del hogar…
Tras un fin de semana ajetreado por estas fechas tan señaladas, la casa de mi madre ha vuelto a ser el tranquilo espacio en el que relajarse. He pasado la mayor parte de la tarde viendo Sexo en Nueva York tirada en sillón, una vez terminada la primera temporada me he preparado un baño. He llenado la bañera de agua caliente, he teñido el agua de azul con sales, he colocado un montón de velas por el baño y he puesto música suave.
Primero los pies, luego las piernas, me siento en la bañera y me estiro hasta tumbarme.
Reclino la cabeza hacia atrás y gimo al sentir el agua en mi cuerpo, ¡qué gozada!
Me quedo un rato así, con la cabeza reclinada y los ojos cerrados. Juego un poco con el agua, me acaricio las piernas, los brazos, el pecho…Miro cuerpo mojado a la luz de las velas y recuerdo el último baño que me di. Me excito un poco. Bajo mi mano hasta mi sexo y me rozo, cierro los ojos y juego un poco conmigo misma.
De todas las formas de masturbarse mi preferida es en la bañera con el chorro de agua, me encanta sentir el agua alrededor de mi cuerpo y sentir la presión del agua que sale por la alcachofa de la ducha en mi clítoris.
Abro de nuevo el grifo, regulo la temperatura del agua y abro las piernas. Empiezo a sentir el agua en mis partes, la muevo, me muevo. Muevo mi pelvis en busca del placer, de las contracciones, del orgasmo. Con los ojos cerrados me dejo llevar hasta el clímax.
Me quedo un rato más en el agua, relajada, tranquila, a gusto, segura, escuchando la música.
El agua se empieza a enfriar, decido salir. Mi piel está suave, mi cara dibuja una sonrisa y me veo muy sexy así, mojada a la luz de las velas.
Una vez seca y cómoda me sirvo una copa de vino, enciendo el portátil, me siento y enciendo un cigarro. Con la primera calada pienso: “esto es una gozada, voy a compartirlo”.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Feliz Navidad



Hacía varios días que no escribía, hoy me animo a escribir mientras espero a que el sueño venga a buscarme.
Hace días que vengo queriendo hacer una entrada para felicitar la Navidad. Soy de esas pocas personas adultas a las que les encantan estas fechas, me encanta la Navidad. Me encanta Madrid iluminado, me encanta los árboles de Navidad, los Belenes, Cortilandia… El otro día se me fue una hora sin darme cuenta en el Corte Inglés de Goya viendo a los niños jugar en cortilandia, sus caras de contentos, sus risas, como corrían, a los padres amenazándoles con esa gran amenaza del carbón…
Navidad, a pesar de ese gran empeño de la gente en decir que la Navidad se ha convertido en una fiesta puramente comercial, yo sigo creyendo que es una fiesta familiar. A mi me gusta la Navidad por la cena del 24 en casa de mi madre con mis primos, mis hermano, mi familia. Por las circunstancias de la vida no nos juntamos todo lo que quizás nos gustaría pero sabemos que en Navidad siempre nos vemos. El 24 y el 25 la casa de mi madre se convierte en una especie de albergue en el siempre acabo peleándome con mis primas por las sábanas, en el que hacemos croissant a la plancha para desayunar, en el que se pide la vez para entrar al baño, en el que se juega hasta las tantas a juegos de mesas y se apuestan las cañas que nos tomaremos el día de Navidad antes de comer.
Desde aquí, desde mi rincón en Internet que tantas sorpresas me ha dado, quiero intentar esparcir el espíritu navideño a todos aquellos que lo lean, quiero desearos a todos una feliz Navidad, pero una de verdad, una de esas en las que las risas queden por encima de los llantos, una navidad en la que no importa si se cena marisco o mortadela, una navidad en la que lo que importa es compartir unas horas con la gente que se quiere, una navidad en la que realmente reine la felicidad y el amor.
Puede que me haya quedado una entrada un poco cursi pero como ya he dicho, me encanta la Navidad.

Feliz Navidad a todos, a todos los que me leéis en general, a las compañeras que he conocido en particular, a mis dos grandes amigas que no me leen y a dos hombres en especial.

domingo, 11 de diciembre de 2011

De vuelta en Madrid


De nuevo en Madrid, de vuelta en casa. Roma, maravillosa, quedó atrás.
Traigo conmigo las imágenes de aquellos lugares que tanto me gustaron, que tanto me sorprendieron e incluso de aquellos lugares que me decepcionaron.
Una ciudad con un encanto fascinante que he visto deslumbrante con la iluminación navideña que la cubre durante estos días.
Montones de fotos guardadas para el recuerdo y la esperanza de volver.
Ahora, de vuelta y encantada de poder volver a disfrutar de esta otra ciudad maravillosa, Madrid, mi querida Madrid.

lunes, 5 de diciembre de 2011

En Roma


Por fin aterrizamos, esperamos las maletas y voy directa a la primera puerta que veo que sale a la calle, quiero fumar. Me enciendo un cigarro y disfruto de esa primera calada después de varias horas. Termino el cigarro y me giro, tres hombres charlan en italiano a mi lado, uno de ellos me llama la atención. El traje le queda de maravilla, alto, atlético, con el pelo rapado… Me mira, le miro y le dedico una sonrisa acompañada de una mirada coqueta. Hace amago de querer entablar conversación conmigo pero voy acompañada y no me parece adecuado, paso de largo pero a antes de perderle de vista giro la cabeza, está ahí, parado donde estaba, mirándome, le sonrío de nuevo, le guiño un ojo y le digo adiós con la mano.

En Roma, 5 días por delante me esperan en esta ciudad, 5 días para impregnarme de su arte, de su cultura, de su historia… Una ciudad llena de cosas por conocer que espera a que mañana amanezca.
Por hoy es suficiente, el día ha sido largo, una mañana ajetreada, comida familiar, aeropuerto…Ahora, escribo tranquila en el hotel, una noche de descanso y mañana a hacerme con la ciudad.
Me siento bien, a pesar del cansancio me siento bien. Un pequeño coqueteo inaugura mi estancia en la ciudad eterna y es que, aquí, en Madrid o en donde sea no lo puedo evitar, me encanta jugar.

Alejandra Escort no estará disponible esta semana, estará disfrutando de Roma.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Por la calle

Qué hacer cuando te cruzas con un cliente por la calle? Nada, esa es siempre la mejor opción.
A veces me lo han preguntado. "Te has encontrado alguna vez con un cliente por la calle?" "Cómo reaccionarías?" Nunca me había pasado pero siempre he tenido claro como reaccionar: como si nada.
He salido de casa para ir a clase un poco antes de lo normal porque tenía que pasar antes por el banco, (ahora mismo voy en el metro camino de clase) salgo del portal y doy un par de pasos. Dos hombres caminan hacia mi, charlan, parece conversación de trabajo. Uno me suena, no le veo muy bien pero me suena de algo. Yo sigo caminando y ellos también hasta que nos cruzamos. Entonces ha sucedido, ha sido cuando ambos nos hemos mirado y nos hemos reconocido.
Ninguno ha dicho nada, ninguno ha hecho gesto delator alguno pero ambos sabemos que nos hemos reconocido.
Ha sido una situación curiosa, no se, nunca me había pasado. Pero claro, al final ellos también viven en Madrid, también salen a la calle, también van a comer... Al igual que yo desarrollan sus vidas en esta ciudad y no es tan descabellado que se de la casualidad de que un cliente pase por el mismo sitio que yo a la misma hora.
Lo importante es saber reaccionar y yo he reaccionado estupendamente. He seguido andando, fumándome mi cigarro y bebiendo café de mi termo de Starbucks que me acompaña muy amenudo.
En fin, situaciones curiosas de una escort.