sábado, 22 de octubre de 2011

¿Qué quieren las mujeres? ¿Qué les pasa a los hombres?


La gran pregunta que no he podido responder es: ¿qué quiere una mujer?“(Sigmund Freud)

“Dos secretos para mantener vivo el matrimonio: 1 cuando estés errando, admítelo. 2 Cuando tengas razón, cállate”. (Nash)

“Me casé con doña Tengo Razón, lo que no sabía era que su segundo apellido era Siempre.”

“El matrimonio es una relación entre dos personas en la que una siempre tiene razón, la otra es el marido.”

Comienzo esta entrada con algunas frases que he leído en un hilo de un foro del que soy habitual. Las frases las incluyo en la entrada porque me han parecido divertidas y porque han sida las causantes de esta entrada. Leerlas me ha hecho pensar, pensar en las diferencias entre hombres y mujeres. Los hombres dicen: ¿qué quiere una mujer? Y las mujeres decimos: ¿qué coño les pasa a los hombres?
¿Por qué a hombres y a mujeres nos cuestas tanto entendernos a veces? Seguro que a más de un/a lector/a le resultan familiares escenas del siguiente tipo:

  1. Una discusión en la que el hombre no entiende del todo qué es lo que ha molestado tanto a su pareja.
  2. Una discusión que comienza porque el hombre no se ha percatado de un detalle.
  3. Una mujer que espera o quiere más palabras/explicación por parte del hombre.
  4. Etc.
¿Qué mujer no le ha dicho alguna vez (o lo ha pensado) a un hombre: “tan difícil es decir lo que piensas”? ¿Y qué hombre no ha pensado: “qué le pasa ahora”?
Yo he tratado de darle una explicación, para mi la explicación es simplemente evolutiva. Está demostrado que hombres y mujeres no somos iguales, por un lado los papeles que hemos desempeñado a lo largo de la historia han marcado considerablemente la evolución de cada sexo y por otro, el simple hecho de ser hombre o mujer, de tener unas hormonas sexuales en mayoría que otras condiciona la formación de nuestro cerebro. Esto no me lo invento, está demostrado científicamente. Pues bien, sin meterme mucho en materia biológica, científica y demás que no entiendo y que alargarían la entrada muchísimo, quiero destacar un par de detalles que se enfocan más hacia las situaciones antes mencionadas.
Para empezar, hombres y mujeres mostramos diferencias en la percepción, atención, expresión verbal, etc. Las mujeres tiene mayor velocidad perceptiva (seguramente sea esta la que hace que hace que con una sola mirada sepamos que algo no va bien), mayor fluidez verbal (probablemente por esto a nosotras nos resulte tan fácil expresar lo que sentimos mientras que a ellos…), mayor capacidad de recordar detalles singulares (y esta probablemente sea la causa de que nos repatee el que nuestra pareja no se de cuenta de que hemos cambiado un tono el color del pelo).
Por otro lado, mientras que los hombres tienen más independencia de campo, las mujeres estamos más influidas por el contexto global. Y digo yo, que de aquí viene aquello de que una tontería el día del aniversario nos haga saltar chispas mientras que el hombre se quede pensando en por qué le habrá molestado tanto que vea el partido como todos los domingos, para él solo es un partido.
Podría seguir un poco más pero como siempre la entrada se alarga en exceso, con esta entrada solo he pretendido mostrar un poco las diferencias entre hombres y mujeres para que ambos abramos un poco la mano a la hora de enfadarnos y seamos conscientes de que no reaccionamos igual ante las situaciones.

 Quiero dejar claro que aunque las diferencias sí tienen base científica y demostrada, las explicaciones dadas son fruto de mi cabecita sin base alguna. Es un tema muy interesante que si a alguno@ le interesa puede encontrar bastante información en la Web sin necesidad de comprar libros muy metidos en materia. Un libro muy interesante y cómodo de leer que trata este tema es “Por qué los hombres no escuchas y las mujeres no entienden los mapas”.

jueves, 20 de octubre de 2011

Llamada al recuerdo

Escribo desde McDonald´s, a mi lado un cuarto de libra con queso, patas fritas y cola-cola. He elegido este por las vistas, desde la planta de arriba donde estoy, sentada en la barra frente a la cristalera veo la calle, la rotonda, los coches dando vueltas, las luces, la gente que camina.
Aburrida en casa he decidido salir, dejar que por una vez las kilocalorías se adueñen de mi dieta y disfrutar de una cena rápida a la que no estoy acostumbrada. Mi trovador esta noche no me acompaña, últimamente las cenas fuera de casa son siempre en su compañía, decir que le echo de menos, sus risas serían un complemento perfecto a mi hamburguesa con patatas y coca-cola Light.  
Escribo porque acabo de recibir una llamada muy especial, una llamada que me ha hecho recordar, que me ha dibujado una sonrisa en la cara y que me ha hecho sentir bien. Diría que hasta me ha hecho ilusión.
El móvil B ha sonado, he descolgado y una bonita voz me ha respondido al otro lado. Soy xxxxxxx, ¿te acuerdas de mí? La verdad es que en un principio no le recordaba, me ha dado un par de detalles y en seguida he sabido quién era, mi primer cliente. Mi primer cliente, si el supiera lo nerviosa que estaba… Recuerdo perfectamente la llamada, recuerdo el primer contacto visual… Recuerdo que me sorprendí cuando le vi al ver que era atractivo. Con la imagen que lanza la sociedad de este mundo no sabía que esperar. Joven, no más de 35, ojos claros, alto, buen cuerpo, simpático, educado… No había vuelto a tener noticias suyas hasta hoy, ¿cuánto ha pasado? ¿6 meses? ¿7? Ha visto mi nueva Web, dice que me ve muy bien, que las fotos le encantan, que le ha gustado la página. Recordaba mi trabajo en la oficina, mis estudios. Dice tener un bonito recuerdo del rato que pasamos juntos y que nos volveremos a ver.
¡Buf! Mi primer cliente…ni siquiera se como pude coger la llamada, era un manojo de nervios. Se portó genial, lo hizo todo muy fácil.
A veces pienso qué hubiera pasado si la primera experiencia como escort hubiera sido desagradable, probablemente no hubiera seguido adelante.
La verdad es que fue de lo más curioso, recuerdo que el que se suponía que iba a ser mi primer cliente me había dado plantón, estaba de vuelta a casa un poco decepcionada cuando sonó el móvil de nuevo y era él. Quedamos súper rápido, cinco minutos más tarde ya estábamos juntos y luego vino el resto. Llegó solo, trato de recordar y no recuerdo como fue por lo que imagino que natural, sin forzar la situación. La verdad es que yo también tengo un bonito recuerdo del rato que pasamos juntos, me gustará volver a verle.
Esta llamada me ha hecho pensar en todo lo que he aprendido en estos meses, en la gente que he conocido, en las experiencias que he vivido. A día de hoy, después de unos meses siendo escort puedo decir que pase lo que pase a partir de este momento la experiencia ha merecido la pena. No se que pasará mañana, no se cuando pondré fin a mi andanza como escort, pero lo que sí puedo decir es que es un experiencia que ha merecido la pena. Por lo que he aprendido, por la gente a la que he conocido, por las experiencias que he vivido.

Ha llegado el momento de irse, un libro nuevo me espera sobre la cama. Literatura erótica que no suelo leer pero este libro ha llamado mi atención en las estanterías de la frac. Los Amantes se llama, un hombre, una mujer joven, envueltos por el deseo y la pasión. El sexo hecho letras, el deseo escrito. Mi cama me espera y mi libro que acompañará en la noche que tanto miedo me da últimamente.

P.D. Para esta entrada he retomado una foto del primer book, creo que la ocasión lo requiere.

martes, 18 de octubre de 2011

Jugando a ser deseada


Salgo de casa, camino rápido hasta una calle más principal para coger un taxi. Tengo mi sitio estratégico para coger los taxis, espero a que el semáforo se ponga verde y cruzo la calle. Me quedo ahí, parada al otro lado del paso de peatones. Miro al final de la calle, un taxi se acerca, levanto la mano y se para a mi lado. Abro la puerta y me monto, le doy las buenas tardes al taxista y le indico la dirección a la que nos dirigimos. Nos ponemos en marcha, un semáforo en rojo, nos paramos y veo como me mira las piernas por el espejo retrovisor. La falda de hoy es más corta de lo que las suelo llevar, los tacones tan altos como siempre y la sencilla blusa blanca solo deja un discreto escote a causa de los botones que he decidido no abrochar. El taxista solo puede ver piernas. Las gafas de sol cubren mis ojos así que ni tan siquiera eso puede ver.
Seguimos nuestro camino, partido en el Bernabeu, policía, gente, puestos con banderas y tráfico. Cada vez que detiene el vehículo echa un vistazo a mis piernas por el retrovisor. Ya me he dado cuenta antes y empieza a divertirme. Otro semáforo en rojo, volvemos a parar y vuelve a mirar. Quiero jugar, esta vez jugaré un poco con él. Descruzo las piernas y las vuelvo a cruzar, sin prisas, dejando opción a que crea que puede ver algo más que piernas. De nuevo en marcha, creo que no ha visto nada, ¡qué aburrido! Quiero jugar más, ¡ojalá que volvamos a parar! Suerte que en Madrid abundan los semáforos. Otro rojo y de nuevo parada, esta vez descruzo las piernas pero no las vuelvo a cruzar, las mantengo ligeramente abiertas y paso mi mano por la cara interior de mi muslo, haciéndome la despistada, como si no me diera cuenta de que le estoy provocando. Empieza a sonar el claxon de otros coches, el semáforo ya está verde y mi taxista no se ha percatado, sigue mirando mis piernas por el espejo retrovisor. Ahora sí me divierto, quizás hasta un principio de erección se esconda bajo sus pantalones. Me sonrío. Llegamos a nuestro destino, tengo que pagarle, pienso: "¿qué cara pondría si le digo que se lo pago en carnes?" Ver esa cara sí que sería muy divertido, saco la cartera y le pago sin más. Me apetece jugar pero no soy tan descarada, solo un poco.
He llegado a mi destino, ahora sí que es hora de jugar. Juego, me divierto, termino de jugar y sigo teniendo ganas de jugar. Es lo que tiene que te adulen, hace que te sientas todopoderosa y que quieras poner a prueba ese poder.
Voy a jugar más. Me acerco a un quiosco de prensa y me compro una revista porno, una con una buena foto de una mujer desnuda. Le regalo una pícara sonrisa al quiosquero cuando le pago. Abro la revista manteniéndola alta para que se vea bien que es una mujer desnuda lo que aparece en la portada. Voy caminando y finjo que leo, en realidad solo ojeo un poco las fotos por encima. No es la revista lo que me interesa, lo que me interesa es la reacción de los hombres con los que me cruzo. Ha este juego ya he jugado más veces, es divertido ver la reacción que causa en los hombres ver a una mujer joven, atractiva, leer una revista porno por la calle, y si a eso le añadimos una minifalda y unos tacones de vértigo el efecto aumenta considerablemente.
Me gusta jugar, me gusta provocar, seducir, incitar. Me gusta que los hombres se me queden mirando cuando paso por delante de ellos, que se volteen.
Me encantan los hombres con traje, no se por qué pero me encantan. Hoy he pasado frente un grupo de hombres trajeados que charlaban entre ellos, se ha hecho el silencio y todos han mirado hacia mí cuando yo he pasado frente a ellos con mi falda y mis tacones. Una gran sonrisa se ha dibujado en mi cara. Realmente es divertida esa sensación, me encanta esa sensación. La sensación de ser deseada, de saber que un cruce de piernas puede distraer al taxista, de cruzarme con un hombre por la calle y hacer que durante el momento que dura nuestro encuentro de paso su mente ha dejado lo que estaba pensando y se ha centrado en mí.

www.alejandraescortvip.com


Alejandra Escort tiene nueva web. Sí, ya se que hace unos días publiqué una pero esta en lugar de estar creada en formato Flash está creada en código html, de esta manera la Web es localizable en los buscadores y visible en móviles, iPad, etc.
El diseño y el contenido es igual que la otra, lo único que cambia es la dirección.
La dirección de la nueva Web es:


 Desde aquí quiero darle una vez más las gracias a esa persona que me ha creado la Web en forma de regalo, muchas gracias y mil besos.

lunes, 17 de octubre de 2011

Vuelve

He empezado la semana con mucha fuerza, me siento bien. Hace un día fantástico, soleado pero no excesivamente caluroso, el único maquillaje que llevo hoy es mi sonrisa. El fin de semana me pasé por Ikea y hoy estoy redecorando, una taza de café, mis vaqueros rotos y esta canción de fondo. Me encanta esta canción, me da buen rollo, acentúa mi sonrisa, me pone de buen humor.

domingo, 16 de octubre de 2011

Cançao do Mar

Acabo de ver una de mis películas favoritas, “Las dos caras de la verdad”. Me encanta esa película y no solo porque Richard Gere me parece monísimo si no porque alucino con el papelón que hace Edward Norton, porque me engancha la trama de película y porque la primera vez que la vi me quedé anonadada con el desenlace.
Otra de las cosas que me encanta es la banda sonora, esta canción es como si me transportara, me encanta cerrar los ojos y sentir la música. En realidad este es el motivo de la entrada y aunque no tenga nada que ver con el escorting quería compartir esta canción con vosotros. Tarada un poco en empezar pero merece la pena.

sábado, 15 de octubre de 2011

A ti, amigo


Esta es una entrada dedicatoria, una entrada dedicada a aquel que me invitó a cenar ayer y a probar suerte en el casino de Torrelodones. A aquel que me dio la excusa para estrenar un vestido guardado en el armario, a aquel que me sacó ayer de casa y me salvó de una noche de viernes encerrada en casa viendo series. A aquel con el que perdí dinero de la forma más tonta jugando a la ruleta, con el que sentí la ilusión momentánea de un acierto y ver aumentado el montón de fichas encima de la mesa de juego, a aquel con el que estallaba en carcajadas cada vez que la bolita caía en el número que no había elegido y que hizo que perder dinero de la forma más estúpida resultara divertido.
A aquel que apareció en mi vida en forma de cliente y que se ha quedado en forma de amigo, y no es porque ayer me sorprendiera con un precioso chaquetón de Loewe, si no porque comparte mi afición un poco estúpida a los restaurantes del grupo Vips, por las flores con las que me cubre, porque lee cada palabra que escribo en este blog y me sorprende con un café de Starbucks con canela. Porque se sienta a verme comer helados, porque nuestras risas resuenan por la calle cuando paseamos. A aquel que me escribe para saber como estoy, que me llama simplemente para pasear y que hace que sentarse en un banco en la calle sea divertido. El mismo que me lleva a la farmacia a comprarme un jarabe para la tos y que se ofrece voluntario para ir a Ikea a comprar chorradas. Él que se queja de su mala suerte y yo que trato de hacerle ver lo afortunado que es.
Él que es la prueba viviente de que dentro de este mundo del escorting existe el desinterés y que puede surgir una amistad sin mentiras. A él que se ha convertido en un amigo que comparte mi secreto, un amigo con el que no tengo que fingir que no soy escort, un amigo con el que puedo quedar después de un servicio y comerme su cena.
Un amigo con el que hablar, con el que pasear, con el que reírme, con quién divertirme.
Desde aquí y porque se que lo leerás, mil besos y muchas gracias por estar ahí, porque aunque quizás no lo sepas, haces que dentro de esta soledad no me sienta tan sola.

miércoles, 12 de octubre de 2011

www.escortalejandra.com


Alejandra Escort ya web. Por fin hoy he comprado el dominio y publicado la página en la red. Creada por mí, a mí gusto y con mi toque personal. Un diseño sencillo y elegante.
En ella podréis encontrar más detalle de mis servicios, tarifas, agenda y demás, y como no, un enlace a mi mejor creación, Las alas de la mariposa.
En la barra de la derecha del blog también pondré un enlace a la Web.
Espero que os guste.

www.escortalejandra.com

martes, 11 de octubre de 2011

De nuevo disponible, de vuelta en Madrid


Me he dado cuenta de que ya va siendo hora de volver al mundo. Esconderse no es la solución, además yo no soy de las que se esconde. Yo soy de las tira pa´lante, yo soy de esas personas que no tiene miedo, que luchan por lo que quieren, que derrumban muros, que saltan fronteras. Durante unos días había olvidado que soy una mariposa y que estas alas son capaces de sobrevolar cualquier cosa se interponga en su camino.
Además aquí me aburro muchísimo, salí de Madrid hacia el campo buscando la desconexión y ya me he cansado de la vida campestre. Echo de menos caminar por la Gran Vía, el barullo de la ciudad. Echo de menos salir corriendo de casa, buscar un taxi desesperadamente y mirar el reloj a cada rato controlando la hora para no llegar tarde, echo de menos tener la agenda apretada y comerme un sándwich rápido en Starbucks, echo de menos levantarme por la mañana salir a dar un paseo por las matutinas calles madrileñas y parar a desayunar en Starbucks. ¡¡Dios, cómo echo de menos Starbucks!! Jeje No, en serio, echo de menos mi vida. Dentro de muy poco empezaré ya el nuevo curso y estoy deseando hacerlo. Tengo una amiga que piensa que lo que necesito es relacionarme con gente de mi edad fuera del escorting. Puede que tenga razón, últimamente todas las relaciones personales que tengo están dentro del mundo del escorting. Hay quién piensa que incluso me enamoraré de alguien en este curso, aunque eso lo dudo bastante, estoy muy ilusionada ante el comienzo del nuevo curso.
Como mañana es fiesta aprovecharé un día más para quedarme en casa con mi familia pero el jueves estaré de nuevo en Madrid y disponible.
El jueves volveré a calzarme mis tacones, encenderé de nuevo el móvil y retomaré mi vida justo donde la dejé hace una semana, ¿sólo ha pasado una semana? ¡Dios, se me ha hecho largísimo!
Y para empezar mejor voy a pedir cita en la peluquería, en el SPA y en salón de belleza.
Incluso puede que retome la idea de ese viaje a Barcelona que había dejado aparcada, sobre eso ya escribiré, por el momento el jueves Alejandra Escort vuelve a estar disponible en Madrid.

lunes, 10 de octubre de 2011

Pesadillas


Segunda entrada en el mismo día, esta la necesito, no puedo dormir. Son las tres de la mañana y otro día más me despierto agitada en medio de un mal sueño. No he comentado esto antes, en realidad no lo he comentado con nadie y creo que empiezo a necesitar desahogarme, sobre ciertos temas solo aquí puedo desahogarme y si a eso le sumamos la hora que es no he encontrado otra opción más que mi blog para tratar de dar descanso a la mente.
Una vez dentro de este mundo he ido conociendo a otras escort, hace unas semanas una de ellas me contó algo que me ha dejado bastante inquieta. No soy miedosa, soy una mujer valiente, no tengo miedos externos a mi misma, todos mis miedos están dentro de mi pero no se, no puedo evitar preocuparme un poco.
Esta chica me contó la violación que había sufrido durante un servicio. Me contó como llegó a la casa de un cliente, la primera copa y todo normal, le pide el dinero antes de empezar el servicio y cambia de actitud. Le dice que no piensa pagarla y cuando ella se encamina hacia la puerta para irse él la cierra el paso, la agarra, la pega y la viola.
No dejo de darle vueltas, a eso le sumo el testimonio de otra escort que me cuenta la paliza que recibió de un cliente en un hotel y el resultado son pesadillas.
Yo nunca he tenido una mala experiencia, siempre he dado con hombres encantadores y espero que siempre sea así pero…
En realidad una mujer puede ser agredida y violada en cualquier situación pero en cierto modo me siento un poco más vulnerable, desprotegida quizás, no se.
Parece que me está entrando el sueño de nuevo, estoy más tranquila después de este pequeño desahogo, será mejor que trate de dormir de nuevo.

domingo, 9 de octubre de 2011

Escort Disney


He terminado de comer, como buena hija he recogido la cocina, metido los platos en ese gran invento llamado lavavajillas y me he tirado en el sillón (no hay sillón en el mundo en el que esté más a gusto que en el de casa de mamá) a ver la tele. Un poco de zapping y he dejado una peli que no me convencía mucho pero que ha resultado estar bastante entretenida y que además me ha hecho darle vueltas a dos cosas: la Conspiración Disney, que junto con la de la iglesia católica es de mis favoritas, y a las renuncias, a las elecciones que hacemos en la vida y a aquello que renunciamos por las mismas.

La Conspiración Disney es aquella que nos hace a todas querer encontrar nuestro príncipe azul, aquella que hace que una mujer independiente como yo se sorprenda a si misma deseando que un atractivo Tom Cruise agente de la CIA la monte en una moto y la salve de los malos a tiros por la carretera.
Soy una mujer completamente independiente, siempre he sido muy independiente. Si he querido algo lo he conseguido yo solita, si he tenido un problema lo he resuelto yo solita, he superado y seguiré superando diversas situaciones yo sola. Soy fuerte, inteligente, perspicaz, perseverante, lista…¿qué es lo que pasa entonces? Lo que pasa es que me he criado con Blancanieves, La Bella Durmiente, La Cenicienta y demás princesas Disney. Desde pequeña me han estado metiendo en la cabeza que si eres guapa y buena un guapísimo príncipe azul vendrá con su caballo blanco a salvarte de la bruja. Los años pasan y un día te das cuenta de que si no te tiras de la torre tú solita te vas a quedar encerrada para siempre, pero aún así ya es tarde, la idea del príncipe azul se queda en tu cabeza y aparece constantemente. En la película de hoy Tom Cruise era un agente de la CIA que se pasa toda la película salvando a Camerom Díaz de los malos, y claro, mi mente trastornada por las películas Disney no ha podido evitar desear ser salvada por el príncipe azul. Yo misma hubiera podido librarme de los malos pero claro ¿dónde está el cuento de hadas? Si la princesa se salva ella sola solo será una Isabel I, una reina soltera acusada de tirarse a todos los pitos de la corte.  
Puede parecer que divago pero no, es cierto. Si nos paramos a pensarlo es así. El amor romántico como lo concebimos no es natural en el ser humano, es un concepto aprendido, nos lo enseña la sociedad pero está tan arraigado al ser humano que llega a parecer natural. Antes de Disney estaba el Romancero que es más de lo mismo por ejemplo.
Antes de una película Disney deberían avisar a las niñas y poner ese aviso de: “esta película no está basada en hechos reales, cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia”. El día en que tus padres te dicen. “cariño, tenemos que hablar, los Reyes Magos no existen”, deberían decirte también. “nena, el príncipe azul es un engaño”. Para mi ya es tarde, ese concepto está grabado a fuego en mi mente y en el fondo siempre seré una romántica enamoradiza que busca a su príncipe azul pero creo que es nuestro deber avisar a las futuras generaciones de la realidad.

Dejando a un lado la Conspiración Disney, siguiendo con la película y centrándome un poco más en la temática del blog, voy a tocar un tema que nunca he tocado.
Suelo hablar siempre de lo bueno que me aporta el ser escort, de las puertas que me ha abierto, de las experiencias que he vivido, de lo me gusta arreglarme e ir a un hotel, llamar a la puerta de un desconocido…de lo excitante que me parece, pero que hay de lo otro, que hay de aquello a lo que hay que renunciar.
Al final de la película, cuando han eliminado a los malos y Tom Cruise se ha enamorado de Cameron Díaz, la jefa de Tom Cruise en la CIA le dice algo así como que tiene que renunciar a ella, que tiene que renunciar al amor. Qué su profesión es incompatible con una relación. Ella le dice: “tú elegiste renunciar a todo”.

¿Elige una escort renunciar a todo cuando decide serlo? ¿Cuánto me van a costar mis estudios? ¿Qué precio he pagado por mi primer Louis Vuitton? ¿Qué puertas voy a tener que cerrar por abrir otras? ¿A qué vida voy a renunciar por vivir la que vivo? Y lo que es más importante ¿podré renunciar al amor?  
¿Se puede ser escort y princesa Disney a la vez? Tal vez deba empezar a aceptar que no soy una princesa Disney y solo una princesa de Sabina. Tal vez deba empezar a aceptar como dice la canción que de amor ya no se muere pero ¿cómo una mente afectada por la conspiración Disney puede aceptar eso? ¿Cómo una romántica enamoradiza acepta renunciar al amor?

viernes, 7 de octubre de 2011

Descanso

Es temprano aún, no puedo dormir más. Harta de dar vueltas en la cama deseando descansar. Sigo escondida a la luz de la luna, prisionera en un huerto del que no quiero escapar, donde los brazos son las cadenas que me amarran, que no me quieren soltar.
Recuerdo un cuadro de luz en la oscuridad, cierro los ojos y siento una vez más.
La cabeza sigue dando vueltas, es ella la que no encuentra descanso, mientras que el cuerpo me pide a gritos descansar, ella, que todo lo domina, se niega a parar.
Parar, no quiere parar, la exijo que pare y no me quiere escuchar. Cuida y mima lo sembrado y quiere sembrar más.

Palabras, palabras que retumban, que me desnudan, me dejan indefensa. Palabras que han abierto una brecha en la línea de defensa, una brecha por la que cualquier ataque puede ser mortal. El escudo al suelo, tirado sin pensar. Mi cabeza que piensa tanto y no pensó antes de hablar. Locura transitoria, enajenación mental, no encuentro otra explicación si no para lo que me hizo hablar.

Necesito unos días de descanso en los que no voy a trabajar, voy a huir a mi refugio y necesito pensar. Trataré de dejar la mente en blanco y descansar. Olvidar, no puedo olvidar, ya es imposible borrar. Trataré de calmar, de aceptar, de eso tengo que ser capaz.

P.D. Reedito la entrada porque quizás me haya enrollado y no quede suficientemente claro que voy a estar unos días desconectada. Aparte de expresarme, con esta entrada también quería comunicar que probablemente durante unos días no atienda el teléfono, necesito desconectar un poco, relajarme, descansar y pensar.

P.D. 1 Vuelvo a reeditar la entrada para hacer una pequeña aclaración en vista del comentario de la misma y de un par de email que he recibido en el correo.
No estoy triste, aunque pueda parecerlo no es tristeza lo que sentía (ni siento) al escribir la entrada. Quizás cierta melancolía pero no tristeza. Me siento bien, es más, me siento de maravilla. Estoy un poco melancólica, con la cabeza en otra parte, por momentos en las nubes, pero no triste.
Gracias a aquellos que os habéis preocupado por mí.

sábado, 1 de octubre de 2011

El Imperio de los Sentidos

Me replanteo la entrada, cambio de escenario. Me ha pasado algo que no me suele pasar, me he bloqueado. Me he quedado mirando la pantalla del ordenador y no lograba encontrar las palabras y la forma de expresar aquello que quiero. Las cuatro paredes de mi habitación se cerraban entorno a mí, así que he decidido salir. He apagado el portátil, me he puesto un vaquero roto, de esos con un corte en la rodilla y otro en el muslo, y así, con el pelo revuelto y sin arreglar me he lanzado a las bulliciosas calles madrileñas de viernes por la noche en busca de inspiración erótica. Ahora, sentada en Starbucks creo que puedo expresar aquello que quería al principio.

Comenzaba la entrada hablando del erotismo y de una película erótica que vi ayer, El Imperio de los Sentidos. El error creo que ha sido centrarme en la película cuando en realidad lo que quería expresar estaba relacionado con el título de la misma y el erotismo. Dejando a un lado que me ha encantado la película, me centraré en el erotismo y los sentidos. Una vez alguien hizo un comentario que por aquel entonces no llegué a comprender, una persona diferenciaba entre el sexo y el sexo erótico. Hoy, creo que se a que se refería.
El imperio de los sentidos, gran título. ¿Qué es el erotismo si no sentidos? O mejor dicho, percepciones captadas a través de los sentidos. ¿Qué hace que algo sea sexo o sexo erótico si no los sentidos y la percepción que se tiene de lo percibido?
Los sentidos son el medio a través de los cuales los seres humanos contactamos con el mundo, sin ellos no habría contacto posible. En lo referente al sexo y al erotismo muchas veces comentemos el error de asociarlo con dos sentidos, el tacto y la vista. A veces se comete el error de limitar el sexo a el pene y la vagina al igual que comentemos el error de asociar el erotismo con la visualización. Ahora bien, ¿qué hay de la percepción? Me he encaminado al lugar que estoy ahora mientras analizaba todo a mí alrededor. ¿En qué soy capaz de encontrar la erótica? Las escaleras que llagan a mi portal, ¿son eróticas? Lo son. El tacto suave de la barandilla de madera barnizada, el suave crujir de los escalones de madera antigua, la luz tenue que dan las bombillas de bajo consumo…Los sentidos han recibido la información y la percepción que he tenido de ellos me ha hecho darme cuenta de lo erótico que sería bajarlas despacio hacia el amante que me espera a los pies de la escalera para dejarnos llevar por el deseo de pie en la esquina del rellano.
La fuente de la plaza, ¿es erótica? Lo es, muy erótica. Un gran chorro de agua impulsado hacia arriba constantemente. El agua cayendo. Debe ser fascinante encontrarse en los brazos de un amante mientras el agua resbala por la piel y se escucha el sonido del agua al caer.
La gente sentada en las terrazas de la plaza, ¿es erótica? No, no lo es. La vista solo percibe muchas persona sin poder diferenciar los rasgos de las mismas, el oído un barullo que no puede identificar, el olfato percibe mezclas de fritanga, el tacto no interviene.
Voy a ir resumiendo, si no la entrada se va a alargar más de la cuenta, como siempre.
Una vez en Starbucks he probado a eliminar del juego a uno de mis sentidos, y me he comido la porción de tarta con los ojos cerrados, concentrando las percepciones en el gusto, el olfato y el tacto. En muchas ocasiones he saboreado la misma tarta pero hoy he descubierto matices que antes pasaban desapercibidos, o casi. He notado claramente la frambuesa, el queso, la galleta. He sentido esa masa esponjosa deshaciéndose en mi boca poco a poco, el tacto mas duro y granulado de la galleta. ¿Es erótica la tarta? Sí, es erótica.
Después he pasado a analizarme a mí, ¿soy erótica? ¿es una mujer erótica solo cuando lleva un bonito y sexy conjunto de lencería? He cerrado los ojos y tratado de visualizarme, una mujer joven, caminado sola por las calles madrileñas a la luz naranja de la farolas, con unos ajustados vaqueros rotos, el pelo ondulado y revuelto cayendo por los hombros y en la mente la idea del erotismo, el propósito de descubrir cuantas cosas pueden resultarle eróticas.

Tras este pequeño experimento, he confirmado aquello que el título de la película me ha hecho pensar. El erotismo es apreciar lo sexual a través de los sentidos y el sexo erótico por lo tanto es disfrutar sexualmente a través de todos los sentidos.
Trataré de explicarme a pesar de que esta entrada se vaya a convertir en demasiado extensa.
(Vuelvo a cambiar de escenario, me han echado discretamente de Starbucks, hora de cerrar. Ahora escribo sentada en un banco en la plaza de la fuente y continúo mi reflexión.)
A donde quiero llegar con todo esto, es a la conclusión de que no debemos centrar el erotismo en lo explícitamente sexual. Erótico puede ser todo aquello percibido por los sentidos que nosotros lo percibamos como tal. Siempre que las percepciones que recibamos a través de nuestros sentidos nos inciten sexualmente cualquier cosa puede ser erótica. Pero para ello los sentidos deben recibir y nuestra mente estar abierta al erotismo. Una mirada puede ser erótica, la forma de sentarse, un tono de voz, un olor, un roce… Un ejemplo, una fuente puede ser erótica a pesar de no tener ninguna imagen sexual porque mis sentidos han recibido una información que mi mente ha percibido como erótica.
El sexo erótico es aquel en el que dos personas practican sexo tanto con los órganos reproductores como con cada uno de los sentidos. Provocando visualmente, a través de cada caricia, escuchando los gemidos y jadeos de la otra persona, las contracciones de su cuerpo, el olor de su piel. Jugando con los sabores, con el tacto, privando de algún sentido a la otra persona, atando sus manos, tapando sus ojos…

Respondiendo a la pregunta que antes he dejado en suspenso, sí, soy erótica, y lo soy porque mis sentidos están dispuestos a recibir toda la información posible y mi mente dispuesta a disfrutarla sexualmente. A pesar de que las personas eróticamente cerradas me califiquen de tremendamente salida. Menos mal que vivo en siglo XXI, si no hubiera muerto quemada en la hoguera.