viernes, 27 de mayo de 2011

NUEVAS FOTOS

¡¡¡Ya están listas mis nuevas fotos!!! Y como no, en primicia para los lectores de mi blog.

Podéis verlas en los gadgets que están a la derecha de la página, en "Galería 2".

Quizás no está bien que yo lo diga pero no tienen ningún retoque!!! Todo natural, natural!!!

¡¡¡Espero que os gusten!!!

jueves, 26 de mayo de 2011

Aprendiendo del escorting

Hace poco más de tres meses que hice mi primera sesión de fotos. Estaba nerviosa, con ganas de ver el resultado, quería publicarlas inmediatamente para empezar a trabajar.
Antes de ayer hice mi segunda sesión fotográfica, he cambiado un poco el estilo de las fotos. Las actuales han recibido algunas críticas constructivas y decidí cambiarlas. Varios son los que me han dicho que las fotos no me hacen justicia, que no reflejan lo que realmente soy y transmito, incluso me han llegado a decir que en las fotos da la impresión de que soy más bajita. ¡Pero bajita bajita! Me han dicho que son poco llamativas (salvo por mi), sosas, planas, poco estéticas…

Yo misma estaba pensando algo parecido, en tres meses he aprendido mucho. Ha pasado muy poco tiempo real desde que publiqué el primer anuncio pero ¡he aprendido muy rápido! Siempre he sido una chica lista que “ha cogido el hilo” con mucha rapidez.
Al ir introduciéndome más en este “mundillo” me iba dando cuenta de que a mis fotos les faltaba algo. Estaban bien, yo salía bien y no eran malas fotos pero sí que resultaban sosas y poco llamativas en comparación con las fotos de otras chicas que se publicaban en las mismas webs que yo.

En este trabajo la publicidad es muy importante y las fotos es lo primero que entra. Unas fotos bonitas no te hacen mejor escort, pero cuando un cliente entra en una web en busca de una chica lo primero que ve es su imagen. Ser buena en este trabajo es algo más que unas buenas fotos, eso ya depende de cada chica. No sirven de nada unas fotos fantásticas si cuando descuelgas el teléfono eres seca y antipática. Puede que consigas clientes a través de tus fotos pero si en la cita no te implicas el cliente no repetirá, y mucho menos hablará bien de ti. Pero a pesar de ello y como dice el refrán “una imagen vale más que mil palabras” y es el escorting más que un millón.

Con las fotos estás transmitiendo algo, no sólo vendes tu imagen si no que vendes una imagen de cómo eres. Yo por ejemplo, en mis fotos no enseño nada, ni una teta. En mi opinión, para transmitir sensualidad, erotismo, etc. no hace falta nada más que ser sensual y erótica.

Cada chica es un mundo, cada chica tiene su estilo, su forma de ser y su forma de trabajar, por eso es importante hacerse unas fotos que se adapten a ti, a tu forma de ser.
Pongo un ejemplo: si yo me hago unas fotos vestida de cuero con un látigo, estaría transmitiendo algo de mí que no es real. Es posible que el cliente al conocerme se sintiera defraudado ya que él tiene una imagen mía que no se corresponde con la realidad pues yo, de “chica mala reina del látigo”, no tengo nada.

Otro problema que suele haber con las fotos es el photoshop. No es bueno meterle photoshop a las fotos. Es cierto que todas están un poco retocadas en cuanto a brillos, tonos de piel, etc. pero yo soy de la opinión de que no se deben retocar las partes de tu cuerpo. Eso sí es engañar al cliente y entonces él sí se sentirá defraudado y engañado. Estaría en todo su derecho de irse sin realizar el servicio y sin pagar, claro.
Por ejemplo, yo tengo el pecho pequeño. Podría haberle dicho al fotógrafo que le pusiera un par de tallas más pero ¿qué hubiera dicho el cliente al quitarme el sujetador? ¿Y si ese cliente ha contactado conmigo por mi pecho?

Hay gustos para todo, habrá clientes que las prefieran pechugonas, otros no tanto, a otros les gustarán con un buen culo, a otros más delgadas, a otros no tanto e incluso habrá a quines les gusten gorditas. Hay hombres y gustos para todo y ¡¡hay a quines les gustan todas!!! Lo importante, a mi modo de ver, es que cuando un cliente esté contigo se sienta a gusto, que seas simpática, divertida, alegre, que te impliques en el encuentro, que puedas hablar de cualquier cosa, que te sepas mover en todos los ambientes, que vayas bien arreglada, que cuides tu imagen, que seas educada…en definitiva, que le hagas disfrutar en la cama y fuera de ella. Y sobre todo, creo que es fundamental, que un cliente sepa con quién va a pasar un rato y que cuando tenga el primer contacto personal contigo no se sienta defraudado.

Como siempre me estoy enrollando demasiado…Pues eso, que en estos tres meses he aprendido mucho del escorting (y lo que me queda…), que me he hecho fotos nuevas a mi parecer más bonitas y que transmiten más de mi (aunque no quiero decir con esto que las actuales no transmitan nada) y que aunque a veces (y este blog es testigo) he dudado, no hay nada mejor que ser tal y como uno es. De esa manera, todo resulta natural y sale genial.

domingo, 22 de mayo de 2011

Ocultando la verdad

A veces esto del escorting me obliga a llevar un ritmo frenético. Por un lado el no saber cuando va a sonar el móvil y voy a tener que acudir a una cita me obliga a estar siempre preparada para salir en la dirección del encuentro en cualquier momento, además me obliga a estar constantemente cambiado y posponiendo planes. Si a este hecho le sumamos ciertas circunstancias de mi vida privada que, como a todos nos sucede, surgen también de improvisto y nos obligan igual a modificar planes, a ir de aquí para allá, etc. El resultado es un día de locura.

Aunque a veces puede llegar a estresarme un poco me gusta esa sensación. El no saber cuando los planes van a cambiar, cuando voy a tener que acudir a un encuentro…Pero también tiene su lado malo…No me gusta mentirle a la gente que quiero, me hace sentir un poco rara. No me hace sentir mal porque no es una mentira para hacer daño, todo lo contrario, es una mentira para proteger, pero es una sensación que no me gusta del todo. A pesar de que reconozco que la doble vida la llevo bastante bien, si miento a una de mis amigas, a mi familia, etc. me da la sensación de que me van a pillar y evito por todos los medios el tener que mentir. Si alguien pregunta algo del tipo, “¿dónde vas ahora? ¿No te quedas?”, en lugar de mentir cambio de tema. Me hago la loca y respondo con algún comentario que no tiene nada que ver.
Me he dado cuenta de que para evitar este tipo de situaciones he disminuido mucho las veces que quedo con amigas. Me he vuelto más solitaria, más independiente.
Muy pocas veces se cuando va a sonar el móvil y voy a tener que irme a una cita, en alguna ocasión he estado con amigas y he tenido que poner alguna excusa tonta para irme rápido a un encuentro. A pesar de todo esto me gusta la adrenalina que me produce. Me gustan los nervios previos que siento en el estómago que más tarde pasan a convertirse en excitación, me gusta caminar por las moquetas de los pasillos de los hoteles, los encuentros en furtivos en los apartamentos por horas.

Ayer tuve una cita con un hombre encantador. Estaba nerviosa, un poco más de lo habitual. Me bajé del taxi con esas mariposas en el estómago, el primer contacto me tranquilizó un poco. Voz calmada, buena presencia… La cena maravillosa, charlamos, reímos y congeniamos a las mil maravillas. De vuelta a la intimidad ya no quedaban rastros de nervios, nos dejamos llevar... Descansamos un rato, nos dimos unos masajes y de nuevo la pasión. Esta mañana he amanecido a su lado, los dos un poco excitados y una vez más nos hemos dejado llevar.

Esta mañana me ha llamado una amiga, “Te estuve llamando a noche varias veces para salir, ¿por qué no me has cogido al móvil? ¿Saliste?”. “Oye ¿ha sido a votar?” esa ha sido mi respuesta.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Quizás, quizás, quizás

A veces me gustaría decir: “Mira tío eres subnormal”.
Pero claro, me tengo que callar, o bueno, no decirlo donde y a quién me gustaría decírselo.
A veces pienso en los errores que cometo, muchos de esos errores los cometo por mis ganas de gritar, por mis ganas de desahogarme. Quizás este post sea un error. Quizás no debería pedirle peras al olmo. Quizás debería cesar en mi empeño de querer enfocar de otra forma el escorting. Quizás esté equivocada y simplemente seamos escorts y clientes en lugar de hombres y mujeres. Hombres y mujeres que piensan, sienten, interactúan, conectan, se relacionan…Quizás he sido ingenua al creer que había mucho más detrás de la relación escort-cliente., quizás en el fondo soy una romántica y me gusta buscarle el lado bonito a todo (y no quiero más malas interpretaciones, NO HABLO DE AMOR, no hablo de amor entre escort y cliente, hablo de una relación humana y no puramente comercial). Quizás debería resignarme a que una escort en como una muñequita y que calladita está mejor. No piensa, no escribe, no siente, no tiene opinión. Sólo se evalúa su cuerpo y el placer sexual que pueda ofrecer. Como me decía mi madre cuando era pequeña y me metía en conversaciones de mayores: “Calladita estás más guapa” o “Tú, oír, ver y callar”. Actualmente sería. “Oír, ver, callar y follar”.

Quizás la subnormal sea yo por dejarme afectar por estas cosas. A veces pienso: “¿Por qué tengo que se así?”, al rato de pensarlo me respondo: “Porque si fueras de otra forma no serías tu”. ¿Por qué me afecta lo que piensen o dejen de pensar personas que no conozco de nada? Quizás debería adoptar una pose y dejar de ser como soy para que la gente crea que soy de esa manera.
Quizás mi forma de ser no es la que debe tener una escort, quizás debería ser fría y calculadora. Pero no puedo serlo, no puedo evitar ser una mujer de sangre caliente, me enciendo, me caliento, me afectan las cosas…

Necesito pensar, hoy por el momento voy a apagar el móvil y a pasar del correo.
Necesito relajarme y pensar tranquilamente con la mente fría. Ahora estoy bastante enfadada, con todos y conmigo misma, ahora no veo las cosas con lucidez.

lunes, 16 de mayo de 2011

Tradiciones y atrociades

Hace un tiempo que quiero hacer una entrada sobre el libro que me estoy leyendo. A pesar de tener conocimiento de que estas cosas pasaban en el mundo no conocía realmente como sucedían.
A veces escuchamos una noticia de una mujer que ha sido lapidada, todos conocemos el fenómeno de la mutilación genital femenina, de la opresión que viven las mujeres en ciertas culturas, etc. Pero yo desconocía en profundidad el tema.
Muchos datos se han quedado grabados en mi memoria. Es difícil, por ejemplo, que no se grave en la memoria el conocer que una niña musulmana de 12 años con síndrome de down fue violada por 3 vecinos y que ella fue condenada a morir lapidada por mantener relaciones sexuales indecentes y acusada de provocar a los susodichos.
O como una mujer fue condenada a recibir 500 latigazos en una plaza pública por dejar un mechón de pelo a la vista, o como niñas con apenas 12 años son obligadas a contraer matrimonio con hombres de 50, como otras son enterradas vivas por promiscuas, o sencillamente, es difícil no grabar en la memoria la situación general que las viven las mujeres en ciertos países islámicos.
Pero no es en eso en lo que quiero centrar mi entrada de hoy, la entrada de hoy quiero centrarla especialmente en un fenómeno que a pesar de saber de su existencia desconocía completamente: la mutilación genital femenina.

En varias culturas, no sólo en la islámica, son varias las que ejercen esta práctica brutal, se tiene por costumbre el mutilar genitalmente a las mujeres.
Existen diversos tipos de mutilación. Yo, ignorante, pensaba que únicamente consistía en extirpar el clítoris. Equivocada, una vez más en esta vida mis conocimientos no eran los correctos, o al menos, los precisos. La escisión del clítoris es únicamente una de las varias formas que se emplean en estas culturas para mutilar sexualmente a las mujeres. Sin lugar a duda, la que más impresión me ha causado es aquella en la que extirpan el clítoris, los labios inferiores y superiores para posteriormente proceder a coser la vagina. Una vez terminado el ritual se ata las piernas de las niñas y permanecen con ellas atadas durante uno o dos meses hasta que la herida y los puntos han cicatrizado por completo para asegurarse de esta forma que la vagina no se abrirá.
Una vez la niña contrae matrimonio se la raja de nuevo para que su esposo pueda copular con ella libremente seguro de su virginidad.
¿Cómo no va a estar seguro de su virginidad? ¡Ha tenido sus partes cosidas!

Estas prácticas o rituales son llevados a cabo por mujeres sin ningún tipo de preparación médica, en la mayoría de los casos en lugares en pésimas condiciones higiénicas y con instrumentos de lo más rudimentarios. Desde un cuchillo hasta una lata son usados para cortar y seccionar partes tan delicadas y tan propensas a infecciones. Es lógico que un porcentaje elevado de niñas muera por la infección. Las que sobreviven, están condenadas de por vida a sufrir constantes infecciones, dolores y un sin fin de problemas originados por la mutilación.
Otro problema al que se tienen que enfrentar estas mujeres, en especial aquellas que han sido cosidas, es al parto. Otro porcentaje de mujeres mutiladas mueren en el parto a causa de las dificultades a las que se tienen que enfrentar al tener que traer a un niño al mundo con la vagina cosida y con un único agujero hecho especialmente para que el marido pueda gozar sexualmente.

Hay diversos motivos por los que se práctica esta atrocidad, entre ellos está como principal el asegurara la virginidad de la mujer hasta que es desposada y posteriormente asegurar la fidelidad al estar esta incapacitada para poder gozar del placer sexual.
Es también muy común el asociar la mutilación genital con la purificación de la mujer. Retrocediendo más en la historia, llegando hasta el antiguo Egipto con encontramos con la creencia de que el clítoris es la parte masculina de la mujer y que es necesario eliminarlo del cuerpo para evitar así la bisexualidad a la que sólo tenían derecho los dioses. Desde ahí ya pasamos a la creencia de que en el clítoris vive un demonio maligno, o que el contacto del clítoris con el pene puede matar al hombre, etc. llegando hasta la creencia de que las relaciones sexuales con una mujer mutilada son más placenteras para el hombre.

Me estoy extendiendo ya demasiado con esta entrada y todavía podría haber escrito más datos concretos, más historia, más ejemplos, etc. Me hubiera gustado hacer referencia al estigma social al que se enfrentan las mujeres que no son mutiladas, su propia cultura las margina por el hecho de tener el clítoris intacto. Me hubiera gustado (ya que este es el blog de una escort) hacer referencia al hecho de privar a las mujeres de gozar de su sexualidad, aunque visto lo visto, quizás sea el menor de los problemas.
Antes de terminar me gustaría mencionar a Agnes Pareyio, una activista de Kenia contra la mutilación genital femenina y su Centro Tasaru que acoge a niñas que han sufrido o han huido de sufrir la mutilación genital femenina y/o matrimonios precoces por la fuerza. Con lucha, sacrifico y esfuerzo esta mujer se enfrenta a toda una cultura para terminar con estas prácticas que atentan contra los derechos humanos de las mujeres.
Como Agnes, otras están luchando en la actualidad para poner fin a esta práctica.
Desde aquí, desde mi pequeño rincón todo mi ánimo, mi apoyo y mi admiración.

viernes, 13 de mayo de 2011

Experiencia tántrica

Hoy he probado algo que no había hecho antes, hoy he sido yo la que ha pagado por un poco de “estimulación”.

Me he levantado con el cuello un poco cargado y mientras estaba en la oficina pensando en qué podía hacer esta tarde he pensando que un buen masaje me vendría de lujo. Así que con la ayuda del gran buscador (Google) me he puesto a buscar centros de masaje en Madrid.
Mi sorpresa ha sido que al introducir las palabras “masajista Madrid” o “centros de masaje Madrid” los primeros resultados que han aparecido en pantalla han sido de masajes eróticos. Ni siquiera se me había ocurrido esa posibilidad pero cuando lo he visto he pensado: “¿Y por qué no?”.

He visitado un par de Web y al final, como pasa habitualmente, he elegido por las fotos. Una decoración hindú ha llamado mi atención. Los masajes eran prácticamente los mismos en todos los sitio. He marcado el teléfono y he pedido cita.
“¿Quieres masajista masculino o femenino?” Masculino – he respondido sin pensarlo.

Así que he salido de la oficina, me he ido a comer algo y después de fumarme un cigarro tranquila me he dirigido al centro de masajes.  
Me abre la puerta el masajista, luz tenue, olor a incienso y música sugerente.
Nos saludamos y me guía a la habitación donde recibiré mi masaje. No es muy grande pero el ambiente es ideal. Más luz tenue, velas aromática, el mismo hilo musical…Decoración hindú u oriental, no sabría bien definirla pero yo apostaría más por la hindú. Un futón en el suelo con una mosquitera preciosa colgada encima. A modo de cabecero del futón un espejo precioso con marco de madera tallada para poder verlo todo si lo deseas, un par de tapices, cuadritos… El ambiente que crea el espacio es idóneo para recibir un masaje tantra erótico.
Elijo el masaje que quiero, una hora de caricias que relajen mi cuerpo y mi mente. Me indica el masajista que me quite la ropa. “¿Toda o me quedo en ropa interior?”. “Toda” responde.
Me desnudo y me tumbo boca abajo en el futón. Casi al instante de estar tumbada noto un líquido tibio que me cae por las piernas y al instante unas manos que empiezan a masajear mis gemelos, suben a mis muslos, bajan hasta mis pies, vuelven a subir hasta mis glúteos. Se detienes en ellos, juega con mi formas…Mismo ritual con la otra pierna y yo encantada.
Una vez terminadas mis piernas noto el mismo líquido tibio en mi espalda. Esta vez sus manos recorren mi espaldan, noto sus dedos presionando ciertos puntos, suben, bajan, pasan por mis hombros, rozan mi pecho por el lateral…
Son mis brazos ahora los que son acariciados y masajeados, mis manos, mis dedos.
Llega la hora de darse la vuelta, me pongo boca arriba y mis piernas vuelven a ser objeto del masaje. Esta vez se entretiene menos en mis piernas y pasa más rápido a mi torso. Más aceite de masaje en mi cuerpo, y yo ahí, tumbada, con los ojos cerrados, relajada, sólo sintiendo.
Noto sus manos en mi estómago, trazan suaves círculos en él, marca la forma de mis caderas, sube por ellas para llegar a mi pecho. Los acaricia, los masajea, roza mis pezones, trepa con sus manos por mi cuello, baja de nuevo, mi estómago, sus dedos presionado suavemente, de nuevo mi pecho…Bajan ahora sus manos hasta el triángulo de las Bermudas, ese triángulo de perdición. Lo marca con sus dedos llegando al interior de mis piernas, al hacerlo roza mis muslos y empiezo a estremecerme un poco. Presiona con su mano ese triángulo (el pubis) hace presión a la vez que aplica un ligero movimiento circular. Roza con su dedo el largo de la “franja” que oculta el interior, un pequeño escalofrío me recorre. Atraviesa la barrera y me roza más profundo pero con la misma suavidad. Sigue el roce, aplica suaves movimientos circulares en mi clítoris. Ahora sí me empiezo a estremecer de verdad. Continúa tocándome, cambia los ritmos, la presión, los movimientos…

Os podéis imaginar el final…me vuelvo a tumbar boca abajo y termina el masaje en mi espalda, en mis hombros. Me cubre con una toalla, sale de la habitación y me deja unos minutos a solas. Me miro en el espejo, estoy radiante, relajada, tranquila y radiante.
Una ducha para quitarme el pringue del aceite termina de hacer el efecto “maravilla” en mí. Me visto, pago los servicios ofrecidos y salgo de nuevo a las soleadas calles de Madrid.

De vuelta a casa como nueva, me ha encantado la experiencia, se la recomiendo a todas las mujeres, yo repetiré seguro. Reconozco que al principio he dudado, he pensado: “¿voy a pagar para que me masajeen y masturben?” Y al instante mi mente ha reaccionado diciéndome: “¿y por qué no? ¿qué hay de malo en ello? ¡Parece mentira que tú digas eso!”
Dejemos a un lado los perjuicios, aprendamos a disfrutar de nuestro cuerpo, de nuestra sexualidad. Aprendamos a dejar atrás los tapujos, a liberarnos de esas estúpidas normas que la sociedad nos ha podido marcar y que en ocasiones nos impiden hacer algo que nos apetece. Disfrutemos de nuestro cuerpo como nos venga en gana y gocemos de nuestra sexualidad.

lunes, 9 de mayo de 2011

El placer en las manos y...la boca

La ley de Murphy ha vuelto a aplicarse a mi vida. Los días en que he tenido mil cosas que hacer el teléfono no ha parado de sonar, incluso he tenido que rechazar algunas citas. Hoy, que tenía la tarde libre, el móvil ha enmudecido.

Hacía tiempo que había leído en el blog de Laura Méndez que una de sus tiendas eróticas favoritas era “Amatis” en el céntrico barrio madrileño de Chueca. Así que al salir de la oficina he descendido a las profundidades de Madrid y por ese sin fin de túneles que se encuentran bajo el bullicio de esta gran ciudad me he dirigido a descubrir los placeres que en esa tienda me aguardaban (vamos, que he ido en metro…).

Soy de esas personas que a veces se pierde ante la variedad. A no ser que tenga en mente algo concreto me cuesta decidirme ante una gran oferta.
Vibradores de todas las formas (bueno, ya me entendéis…), colores y tamaños. Incluso había uno imposible de utilizar, creedme, yo soy mujer y os digo que “eso” no entra por “ahí”. Bolas chinas, juguetes diversos, fustas, antifaces, disfraces, esposas…
Estoy pensando ahora que tenía que haberme comprado unas esposas…la próxima vez.
Aunque reconozco que varios juguetes me han tentado bastante y casi me compro un arnés con pene (en Barcelona contactó un hombre conmigo y quería ese tipo de servicio), al final las letras han podido conmigo. Me he llevado dos libros: “El placer del sexo oral” y “Masajes eróticos” y una selección de aceites de masaje.
En contra de que alguien pueda pensar que me he llevado lo más aburrido de la tienda yo no estoy de acuerdo con eso. Los juguetes tarde o temprano se rompen o te aburres o simplemente no los llevas encima cuando los necesitas pero los conocimientos que extraeré de la lectura permanecerán conmigo siempre vaya donde vaya.

Los puntos erógenos, los roces, los besos, las caricias, el contraste del calor de la boca en el mimbro de un hombre…todo eso me parece más sensual y erótico que un arnés con un pene de plástico, aunque estoy dispuesta y quiero probar todo tipo de experiencias, no creo que hoy por hoy me sintiera muy cómoda sodomizando a alguien.
Para poder hacer que alguien disfrute y se sienta cómodo en mi compañía, creo, que lo principal es que yo me sienta igual. Qué esté cómoda y disfrute del sexo.  

¿Acaso hay algo más sensual que el roce de unas manos suaves en la piel, que unos labios recorriendo un cuerpo? Estoy a favor y me gusta probar cosas nuevas pero muchas veces nos olvidamos de que lo más natural sin necesidad de juguetes (un masaje, el sexo oral…) puede hacernos alcanzar el placer más intenso si sabemos como disfrutarlo.

Tengo dos libros nuevos con los que ampliaré mis conocimientos del placer para hacer que un hombre sucumba a la pasión, al deseo, al orgasmo con mis manos y…mi boca.

jueves, 5 de mayo de 2011

Pasión, sentimientos y letras

Hoy que he llegado más pronto a casa tenía pensado preparar una entrada, desde que he vuelto a Madrid no he escrito nada por falta de tiempo y hoy quería aprovechar. El tema de la entrada no iba a ser yo, iba a escribir sobre el libro que me estoy leyendo. Me está impactando, esa entrada queda pendiente. Pero a raíz de varios comentarios que se han hecho en las entradas de mi blog, he cambiado el tema. Una vez más mi blog hablará de mi.

Me gusta escribir, me gusta sentarme frente al ordenador y teclear dando rienda suelta a mis pensamientos. Aunque reconozco que lo que realmente adoro es sentarme frente a mi cuaderno y boli en mano escribir lo que ronda por mi mente.
A veces, frente a este ordenador, dejo volar demasiado a mis dedos y una vez publicada la entrada me arrepiento de haberlo hecho. A veces las dejo en el blog y otras veces las elimino.
Hay quienes lo califican de diario personal, no están equivocados, ese es el estilo de mi blog pero obviamente mi diario personal es infinitamente más íntimo.
Puede que haya quienes esperen más pasión al sumergirse en mi bog pero mis letras están cargadas de pasión. Pongo toda mi pasión en mis escritos y por ese motivo llegan a ser a veces demasiado personales, demasiado sentimentales. Escribo según siento, plasmo mis sentimientos aquí, en mis letras. Tal vez sea acertado o tal vez sea equivocado.

Cuando decidí ser escort me sumergí en la web en busca de información, aluciné con la cantidad de chicas explosivas y exuberantes que había anunciadas y me quedé pensando en la manera en la que yo podía diferenciarme de ellas, en qué me podía a mí hacer especial. Ellas mostraban su cuerpo desnudo, su pecho, algunas su rostro…yo, pudorosa, no quiero enseñar tanto, prefiero insinuar, pero tenía que enseñar algo que la mayoría de ellas no enseñaran. Mi blog es la manera que tengo de mostrar de mi algo más que un cuerpo sin rostro. A veces puede llegar a ser peor el desnudo interior que el exterior pero os aseguro que por mucho que pueda parecer que me desnudo en el blog nunca lo hago del todo. Esta cabecita es imposible de conocer ;)

Cuando cree el blog no tenía ni idea de cómo orientarlo, no sabía que es lo que iba a escribir en él. Poco a poco he ido creando este rincón en el que me siento a gusto, en el que puedo ser yo. En este rincón puedo de alguna manera fusionar esa doble vida que la mayoría de las escort llevamos.

Como todo en esta vida para gustos hay colores, habrá quienes piensen que no es la mejor manera de orientarle y habrá a quines les guste el estilo que le doy pero lo que sí quiero dejar claro es que está escrito con todo el sentimiento y con toda la pasión que llevo dentro.

Una mariposa desde su rincón de colores.