sábado, 30 de abril de 2011

Únicamente sexo

A veces me gustaría tener una verruga en la nariz, ojos de sapo, dientes de caballo, las tetas en el ombligo y una enorme joroba en mi espalda. De esta manera sabría que cuando un hombre dice estar a gusto conmigo significa que está a gusto de verdad, que le gusta hablar conmigo, que se divierte y realmente disfruta de mi compañía como persona y no sólo de mi compañía sexual.
Una vez más me he vuelto a equivocar, creí haber conectado de verdad con un hombre pero se ve que la conexión fue sólo sexual.
Soy consciente de que era un cliente y de que sexo era lo que buscaba pero pensé que hubo algo más que sexo en las horas que pasamos juntos.
Era tarde cuando contactó conmigo, estaba ya en la habitación del hotel viendo la tele y casi lista para dormir. Sólo llevaba puesta una túnica blanca, me puse un vaquero y en chanclas bajé a buscarle a la puerta del hotel. Subimos a la habitación, me deshice del vaquero y nos tiramos en la cama a charlar. Hablamos de mil cosas (ni las recuerdo), nos reímos, conectamos. Poco a poco nos fuimos acercando más, mi pierna desnuda le rodeaba, alguna caricia furtiva entre las palabras. Me puse encima de él, a horcajadas sobre su cintura, alguna caricia en su pecho, el primer beso. Se incorporó, nos comenzamos a besar, me quitó la túnica. Más besos, sus manos recorrían mi espalda, ambos abrazados, parecía que nos íbamos a fusionar. Hicimos el amor, despacio, con tiempo. No quedó un rincón de mi cuerpo que no besara, que no acariciara. Arriba, abajo, de pie, de espaldas…
Nos quedamos un rato más tumbados, hablando, muy cerca el uno del otro. Nos dieron las 6 de la mañana, se fue. Quería que se quedara a dormir conmigo pero el trabajo le esperaba. Intercambiamos correos electrónicos, palabras bonitas. Se fue y me dormí.
Me apetecía volver a verle, hoy le he mandado un mensaje. Le he propuesto un paseo por Barcelona y una copa en alguna terraza de la ciudad. ¡Estúpida! ¿Por qué querría pasear contigo? Después de varios sms intercambiados he comprendido que no le interesaba pasear si no había un polvo de por medio. No me lo ha dicho así, claro, pero he leído entre líneas.
Una vez más la culpa es mía, por idiota, por pensar que él podría querer pasar un raro conmigo como dos amigos. Por creer que realmente habíamos conectado y que no sólo fue un polvo con un cliente.
Qué tonta, me llamó en busca de sexo y sexo fue lo que obtuvo. ¿Por qué iba a querer pasear conmigo sin desnudarme después?
En fin, estoy acostumbrada a este tipo de decepciones así que me he ido a pasear yo sola. He paseado por Barcelona, me he ido de tiendas, me he sentado en una terraza y he vuelto al hotel.
Ahora el sueño empieza a aparecer, he hecho mil cosas: la Sagrada Familia, el Mirador de Colón, el puerto, el paseo, las tiendas…Será mejor me vaya a dormir, la solitaria cama del hotel me espera.

viernes, 29 de abril de 2011

Decepción 240

Qué pronto he vuelto al hotel, se suponía que a estas horas debería estar tomándome una copa.
Me he duchado, me he maquilado, he elegido del armario un elegante pero sexy vestido gris oscuro, cinturón ancho gris claro en la cintura, zapatos de tacón de aguja a juego y un pequeño bolso de mano. He salido radiante del hotel, los hombres que pasaban con sus coches giraban la cabeza para mirarme, el recepcionista del hotel no dejaba de mirarme las piernas a través de la puerta de cristal y yo paseándome de lado a lado de la puerta para que no dejara de hacerlo.
Llega el taxi y me monto, “a la calle Aribau 240” -le digo al taxista, me ha hecho un repaso por el espejo retrovisor y ha sonreído.
Me bajo en la puerta del mítico Pub 240, un grupo de hombres muy bien parecidos están en la puerta, me echan un vistazo. Me miran, hablan entre ellos, les miro, inclino un poco la cabeza a modo de saludo y sonrío. Subo los tres escalones que llevan a la puerta del pub y me tomo de bruces con el portero. Una vez más esta mariposa ha vuelto a pecar de ingenua. Conocía el ambiente del Pub 240, sabía a lo que iba, pero pensé que era eso, un pub. Pensé que podría entrar, tomarme una copa, bailar, charlar…no sé, pensé que podría pasar un buen rato y si de paso conocía a algún cliente pues mejor que mejor. Me equivocaba, de “Pub” nada. Puede que la culpa haya sido mía por preguntar, no tenía ni idea de cómo iba el rollo y le he preguntado el portero si tenía que pagar entrada. ¡Qué tonta puedo llegar a ser a veces! El chico me ha mirado con una cara…me ha preguntado: “¿sabes lo que es esto?”. Me ha hablado de chicas fijas, de que habría que hablarlo en otro momento, etc. en resumen: no he podido entrar.
Me he quedado con las ganas de entrar, sólo por la curiosidad. Aunque sólo me hubiera tomado una copa y me hubiera ido a casa. Ahora pienso que si me hubiera callado y hubiera entrado directamente nadie se hubiera dado cuenta. ¡Qué ingenua puedo llegar a ser! Quiero entrar en el Pub 240, ahora tengo más ganas que antes, sólo por el hecho de no haber podido entrar tengo mas ganas de hacerlo. Los hombres eran elegantes, bien parecidos (al menos los que he visto) y yo quería salir y bailar un rato esta noche, pasarlo bien.
Estoy pensando en la manera de poder entrar, quizás si me paso por la tarde y hablo con alguien…o si vuelvo y entro directamente…En fin, como diría mi abuela, será mejor que me deje de ideas de “casqueira” y que me resigne a que no conoceré el Pub 240.

jueves, 28 de abril de 2011

Un día nuevo

Lo primero que quiero hacer en esta entrada es agradecer todos los correos, los mensajes y las llamadas que he recibido. Gracias a todos por los ánimos, han surtido efecto. En especial a María, gracias María por esa llamada, ha causado maravillas.

Tal y como dictaminé ayer al finalizar la entrada, hoy es otro día. El sol no brilla en exceso en Barcelona pero mi sol interior empieza a brillar de nuevo. Los días malos son solo eso, días, días que pasan para dejar paso a otros días mejores.
No quiero darle más vueltas al tema, ha sido un pequeñísimo bache, no hay que hacer una montaña. Ahora solo importa que hoy no me siento mal, hoy esta mariposa ha vuelto a desplegar sus alas. Un par de horas pensando, una noche de sueño y una llamada de una amiga me han hecho recordar quién soy.

Finalizo esta brevísima entrada ya que una ciudad me espera, acabo de despedir a un hombre encantador que ha contribuido a que mi ánimo ascienda un poco más y quiero pasear por la ciudad. Esta noche quiero salir a tomarme una copa por Barcelona ¿alguien se anima a encontrarme?

miércoles, 27 de abril de 2011

Sola en Barcelona

Necesito escribir, hoy sólo necesito escribir. Lo que sea, lo que se me venga a la cabeza.
Ya estoy en Barcelona, creía que la cuidad condal conseguiría hacer desaparecer a mi diablo interior, me equivocaba. Está dentro de mí e irá conmigo a donde yo vaya.
Llevo planeando este viaje bastante tiempo e imaginaba que el post que escribiría sería diferente. Me gustaría contaros lo genial que estoy, no puedo hacerlo. Estoy en la habitación del hotel, tumbada en la cama, la tele puesta y el portátil en frente. Quiero llorar, tengo un nudo en la garganta del que me quiero deshacer. Se que no debería usar este blog para esto, aquí sólo debería reflejar lo estupenda que soy. Quizás ningún hombre quiera pasar un rato con una mujer que está triste, con ganas de llorar, puede que no sea beneficioso para mi como escort reflejar todo esto aquí pero necesito desahogarme. Me gustaría hacerlo como lo hacen las personas normales, hablando con alguien de confianza, pero no me sale. Soy incapaz de abrirme en ese aspecto, no puedo llamar y llorar.
Las lágrimas caen por mis mejillas, no se que pasa pero estoy triste, sola y lejos de casa. Una ciudad bulliciosa a mis pies, un montón de planes en la maleta y yo aquí, llorando.
Sólo necesito unos brazos protectores que me abracen, unas palabras que puedan hacerme sentir mejor. No lo tendré.
No se si alguien puede saber lo que es tener a tu peor enemigo dentro de ti, es horrible.
¿Qué pensaréis vosotros que me leéis? ¡Dios, qué publicidad tan horrible me estoy haciendo! Me da miedo hacer una montaña de un grano de arena. Sólo son un par de días malos, ya está, eso y nada más. Esta gran cama me espera, dormiré sola, lloraré un poco más y mañana será otro día, mañana saldrá el sol y volveré a brillar.

martes, 26 de abril de 2011

El brillo de la Luna

No siempre se puede estar arriba. Hay ocasiones en las que debemos estar abajo. Hoy estoy abajo, llevo un par de días bajando y hoy he llegado al fondo. Mejor retiro lo dicho, siempre se puede llegar más abajo, lo dejamos mejor en que hoy he llegado muy profundo.
Pienso que me estoy encerrando en mi misma, he creado un campo de fuerza a mi alrededor del que ni quiero salir ni dejo que nadie entre. Algo me impide soltar claramente lo que pasa por mi cabeza y por mi corazón, en este momento me gustaría romper a llorar y ni siquiera eso puedo hacer.
No sé que mierda me ha pasado, me fui de Zaragoza genial, los días en casa de María me sentía bien. Me fui de allí grande, hoy soy pequeña. Tanto, que el diablo que vive en mí ha vuelto a hacerse escuchar. A veces consigo callarle, había conseguido dormirle pero se ha despertado. Me está atormentando. Una vez más no me deja vivir tranquila, me empequeñece, me hace invisible.
Quiero hacerle callar, dormirle de nuevo pero no lo consigo. Quiero volver a ser hermosa, a ser esa mariposa de alas brillantes que vuela por el firmamento haciendo que la misma luna sienta envidia de la estela que deja al pasar.
Esta mariposa comparte el miedo de la luna, una noche la luna le habló. La luna sólo es bella por la luz del sol, sin este sólo es una piedra, una enorme y redonda piedra llena de agujeros.
Yo no quiero ser piedra, quiero brillar. Grande, hermosa. Hoy mi luz no brilla, la luz que brilla en mi interior y que aporta belleza a esta piedra hoy brilla por su ausencia. Ese maldito diablo la tapó.
Hace tiempo dejé que entrara en mi interior y desde entonces vive atormentándome, he conseguido dominarle, calmarle, incluso he llegado a creer que me he deshecho de él, pero siempre aparece de nuevo para que sepa que no se ha ido, que sigue ahí, conmigo.
No me gusta sentirme así, no quiero sentirme así. Quiero volver a ser yo, a ser la preciosa y alegre mariposa que soy. Quiero volver a ser princesa. A veces enfadada, pero siempre grande, siempre brillando. Hoy se me puede aplastar como a un mosquito, con un dedo o con un periódico para no mancharse las manos.
Quiero salir de aquí, no me siento bien. Las lágrimas llenan las cuencas de mis ojos pero me niego a que rueden por mis mejillas. Quiero llorar y ni el consuelo de las lágrimas voy a recibir.


P.D. a María: María, corazón, quizás cuando veas esta entrada ya te haya llamado y me haya desahogado contigo , pero por si la ves antes decirte que sé que te puedo llamar para lo que sea, pero es la una y cuarto de la mañana en la península, no te quiero molestar a estas horas.

sábado, 23 de abril de 2011

La cena de las mariposas

He estado unos días ausente del blog, pero con todo el jaleo de los viajes no he encontrado un momento para dedicarle tiempo a mi rincón. Ahora, desde esta terraza en la que estoy disfrutando de un fabuloso desayuno mientras contemplo el océano que rodea Tenerife, he encontrado un rato tranquilo en el que poder escribir.

Mi corta estancia en Zaragoza ya ha terminado y la cena de las mariposas ya ha tenido lugar. De mi estancia en casa de María sólo decir que volveré, creo con eso lo he dicho todo. De la cena de las mariposas…

Cuatro mujeres salen a la calle, dos generaciones diferentes comparten secretos, experiencias, confidencias, risas…
Tacones de aguja adornan sus pies, ropa elegante cubre su cuerpo. Los hombres en la calle se vuelven a mirar, los piropos y comentarios llegan a sus oídos. Son deseadas, desnudadas con las miradas, pero esa noche no habrá hombres que las acompañen en la cama. Esa noche son sólo cuatro mariposas, cuatro mujeres que van a divertirse, disfrutar de su compañía.
El restaurante elegido es un japonés, sushi es la comida que degustarán, pero no será en platos donde la tomen, el cuerpo de una mujer desnuda será la fuente donde tomen sus manjares. No podía ser de otra manera, cuatro mujeres sensuales cenarán de la forma más sensual que se les ha pasado por la cabeza. Pequeños bocaditos de sushi colocados en el pecho, el vientre, las piernas…Los delgados palillos rozando suavemente la piel para obtener algo que llevarse a la boca, las copas de vino brindando y cuatro mariposas disfrutando.
Tras la cena un pub, cócteles, música y champán para terminar. Una vez más las miradas se clavan en ellas, los hombres del local comienzan a murmurar. Algunos se acercan, quieren coquetear. Las mariposas coquetean, bailan, ríen y se divierten. Pero esa noche los deseos de los hombres tendrán que esperar, esa noche ninguno conseguirá desnudar sus cuerpos, quitar la ropa y besar su piel. Esa noche las cuatro mariposas juegan, coquetean, despiertan el deseo…
Tras la cena, el baile, el vino, los cócteles y el champán el sueño hace su llamada. Entre risas llegan a casa, no se quieren separar, se deshacen de los tacones, de la ropa, y en la gran cama de María las cuatro mariposas se acuestan a descansar.

Una gran amistad ha empezado a echar raíces, lo pienso y me sorprendo una vez más de cómo en las circunstancias que nunca hubiera imaginado, de la forma que nunca habría sospechado, conoces a alguien maravilloso. Una vez el escorting me aporta algo que jamás habría sospechado, algo que no se compra con dinero, algo que espero perdure aunque llegue el día en que mi andanza como escort llegue a su fin.

viernes, 15 de abril de 2011

Muy pronto en Zaragoza

Es primavera y con ella los sentidos a flor de piel. La primavera que dicen que la sangre altera, la vuelta del sol, las terrazas, los paseos, el paso de los cuellos altos a las blusas, los escotes... Las ganas de salir, de cambiar un poco de aire, de paisaje, de viajar, de conocer gente nueva...
Como mariposa que soy la primera es mi estación, los colores de mis alas relucen intensamente y hecho a volar en busca de nuevas sensaciones. Como ya anuncié, estas dos semanas que se avecinan a la vuelta de la esquina voy a batir mis alas en busca un pequeño cambio de ambiente, de situación, en busca de nuevas experiencias, de conocer nuevas caras, nuevas formas de acariciar, de besar, de abrazar, de sentir... Nuevos cuerpos con los que compartir momentos de pasión, juegos, ternura...
La semana que viene, el martes 19, llegaré a Zaragoza en busca de todas esas cosas. María me abre las puertas de su casa para compartir durante un par de días sus secretos conmigo.
Cuatro mujeres diferentes, con experiencias distintas con formas únicas de sentir compartiremos días de anécdotas, de complicidad, de buenos momentos.
Desplegaré mis alas en la ciudad de Zaragoza, los sentidos más receptivos que nunca, la excitación que siente mi cuerpo en primavera unida a la excitación de la novedad, provocan en mi cuerpo y mi mente la necesidad de sentir. Sentir un cuerpo excitado, una caricia en mi piel, una boca recorriendo mi cuerpo...
Estaré allí durante 3 días, 19, 20 y 21, espero poder compartir todas esas sensaciones.
Preveo que van a ser unas excelentes minivacaciones, vino, una cena, la compañía de mujeres increíbles...
Mirad al cielo en Zaragoza, cuatro mariposas volarán tan alto y brillarán tan intensamente que se confundirán con las estrellas.
Enviado desde mi dispositivo BlackBerry® de Orange.

martes, 12 de abril de 2011

Regalitos para todos

En mi adolescencia tuve una etapa en la que me colé por un rapero, recuerdo un tema (para los raperos no son canciones, son temas) que escuchaba bastante. Una parte del estribillo decía así: regalitos, para todos, para todos los que hinchasteis mis cojones como globos.
Hoy soy como Baltasar (el mío siempre ha sido el negro) y vengo cargada de regalitos.

Para aquel que ha cogido mi blog, lo ha leído de cabo a rabo y se ha atrevido a psicoanalizarme, psicoanaliza esto:



Para ese imbécil que se piensa que yo tengo el tiempo para quedar con él, conocerle y lo que pase. Yo soy una escort, una profesional del sexo pago, una prostituta, y si me anuncio una web de escorts en la que pongo que mi tarifa es de 250€ la hora, lo que quiere decir es que por una hora de mi compañía se pagan 250€.
Si quieres que alguien te llame para quedar, tomar una copa y lo que pase, búscate un rollete.
¿Os lo podéis creer? Me ha llamado un “supuesto cliente” esta tarde y después de preguntarme un poco me dice: “vamos ha hacer una cosa, te propongo un juego. Si te apetece conocerme, me llamas, nos conocemos y lo que pase”.  ¡¡¿Ein?!! Cielo, yo soy escort, tu me llamas, quedamos a una hora, me pagas, etc.
No me hubiera cabreado tanto si no me hubiera llamado ya en otra ocasión. Me llamó el primer día que mi anuncio salió publicado en girls, fue mi primera llamada. Me propuso justo lo mismo, la diferencia es que en esa ocasión, yo ingenua de mí y novatísima, le seguí el rollo. Es obvio que al final ni quedamos ni nada. En esta ocasión le he cantado las 40 y le he dejado claro que si quería quedar conmigo, para tomar una copa, charlar o follar, me tendría que pagar igual 250€.
¿Qué les pasa a algunas personas? Quizás debería pasarle el número de este personaje al “psicoanalista” que me ha salido. Y lo qué más me intriga, ¿es qué todos los pedorros me llamas a mi? No encuentro termino medio, o me llaman auténticos encantos con los que me dan ganas de quedarme toda noche, o me llaman auténticos gilipollas.

Perdonad esta entrada tan… ¿agresiva? Pero una vez más he llegado a casa deseando soltar todo lo que llevo dentro y ya sabéis que este blog es de mis pocas (por no decir casi la única) válvulas de escape. Una también se enfada y cuando saco a pasear la fiera que vive en mi...
Y yo que lo que necesitaba hoy eran mimos...hoy hubiera necesitado dar con uno de esos hombres encantadores que me hubiera desnudado, me hubiera besado, acariciado...
Pero bueno, me estoy preparando un baño...

sábado, 9 de abril de 2011

AAAAAAHHHHHHH!!!!!!!

¡¡¡ME ESTOY VOLVIENDO LOCA!!!


¿Es que todo el mundo quiere ir a Barcelona en las mismas fechas que yo? Al final voy a tener que poner una tienda de campaña en la calle.
Sólo pido un hotel céntrico, que esté bien por un precio razonable, ¿es mucho pedir? Creo que he llamado a todos los hoteles y ninguno tiene disponibilidad.


Y claro, luego está el problema de no conocer la ciudad, nunca he estado en Bcn y no se como queda de lejos un hotel que no esté en el centro.


¿Alguna sugerencia de los lectores de la ciudad condal?

jueves, 7 de abril de 2011

Agenda

Hace varias semanas que quiero desconectar un poco de Madrid, y la Semana Santa me ha dado la ocasión perfecta. Así que he planeado viajes, comprado billetes…y ya lo tengo todo listo para partir.




Estaré fuera de Madrid desde el día 19 de Abril hasta el 2 de Mayo.



Os dejo mi itinerario de viaje, que no esté en Madrid no significa que esté “off”. Tendré el móvil conectado y el correo al día.





  • Del 19 al 21 de Abril estaré en Zaragoza con María, por fin la cena de las mariposas tiene fecha.
  • Del 22 al 26 de Abril estaré en Tenerife, en la playita.
  • Del 27 de Abril al 2 de Mayo estaré en Barcelona.

De todas formas mantendré el blog al día e iré avisando de mis cambios de situación, y claro, escribiendo como siempre aquello que se me pase por la cabeza o esas situaciones y experiencias que me apetece compartir.

martes, 5 de abril de 2011

Miedo en la cama

Llevo todo el día dándole vueltas en la cabeza. Pienso que es una tontería a la que no debo dar importancia pero aún así ha estado rondándome todo el día.
No lo he comentado con nadie y puede que sea eso lo que necesito para hacerlo esfumar de mi mente.
Como siempre queridos lectores seréis vosotros con quién calme mis deseos de desahogo.
Por primera vez desde que empecé en el escorting he sentido miedo. Quizás de la forma más tonta y sin motivo real para sentirlo. Puede que simplemente fuera el susto del teléfono sonando en la noche y despertándome de mi sueño, pero sentí miedo.
Por norma general, cuando me meto en la cama dispuesta dormir apago el móvil. No quiero llamadas que interrumpan mis escasas horas de sueño pero ayer me quedé dormida antes de apagarlo.
No se la hora que era, no muy tarde, quizás las 11y30 o las 12 cuando sonó el móvil. A pesar de todo contesté la llamada, un hombre preguntó: “¿señora?”, “¿sí?” contesté y lo siguiente que oí fueron gritos, un tío muy enfadado me gritaba: “eres una puta, maldita puta”. Colgué el teléfono. Gritó algo más pero no llegué a entender lo que decía.
Me quedé asustada, sola, acurrucada en mi cama sentí miedo y deseos de tener a alguien a quién abrazar. ¡Me moría por tener a alguien a mi lado a quién abrazar y que me abrazara! Me costó bastante volver a conciliar el sueño.
Puedo que no tuviera motivos para sentir miedo, estaba en mi casa y ese personaje no sabe donde vivo no sabe quién soy…no podía hacerme nada, pero aún así me quedé asustada hasta que me dormí.
Esta mañana lo primero que he hecho ha sido grabar el número en la agenda del teléfono con un NO COGER en letras mayúsculas. Lo peor de todo ha sido darme cuenta al hacerlo de que ya me había llamado antes. Recuerdo su llamada, no quise quedar con él, no se lo dije directamente pero puse una excusa. No me gustó su tono voz, no me gustó como hablaba. Creo que se dio cuenta por que notó como vacilaba al responder sus preguntas, incluso puede que notara como me inventaba un pretexto a medida que avanzaba la conversación. Seguro que se sintió de lo más ofendido, pensaría: “¿y una puta que se acuesta con hombres por dinero me va a rechazar?” Puede que hiriese su ego y ayer quiso desquitarse. No se, solo espero que no vuelva a llamarme y si lo hace al menos sabré que es él y no cogeré su llamada. Si lo hace desde otro teléfono reconoceré su voz y colgaré inmediatamente.
Es hora de irse a dormir, hoy apagaré el móvil.

sábado, 2 de abril de 2011

Viernes

Las 6 de la mañana, suena el despertador. “¿Ya? No puede ser, quiero dormir más.”Un par de vueltas más en la cama, me hago la remolona. Suena la segunda alarma, “Ahora sí nena, hay que levantarse.” Directa a la ducha, como cada mañana de lunes a viernes mi rutina. Me ducho, me repaso la depilación…Ni un pelo, con esto del escorting tengo que estar siempre perfecta, nunca se si me dará tiempo de pasar por casa así que siempre voy preparada. Salgo de la ducha y me doy mis cremas. Ahora el armario. “¿qué me pongo hoy?”. Me decido por una falda de tubo marrón, camisa blanca, zapatos, cinturón y bolso camel. Me visto, me peino, me maquillo un poco y me preparo el bolso. El bolso de Mery Popins del que puedo sacar cualquier cosa, como ya he dicho tengo que estar siempre preparada así que en el bolso llevo un kit de supervivencia: cargadores de móvil, agenda, el libro, preservativos, lubricante, aceites de masajes, maquillaje, medias de repuesto, unas manoletinas por si el día se alarga demasiado y los pies empiezan a resentirse de los tacones, paraguas por si las moscas, el neceser, el maquillaje, la cartera….Ahora sí, lo tengo todo listo, me voy a la oficina.
Es un buen día, viernes, salgo a las 15:00, tengo una cita esta tarde…me he levantado con ganas, se plantea un buen día. Voy al baño, me subo las braguitas y ¡mierda! Me las he enganchado con el anillo y las he roto. ¡Joder! Había elegido ese conjunto a posta, era de mis favoritos. Llamo a un taxi, quedo con el taxista a la hora del desayuno en la puerta del edificio. La hora del desayuno, cojo el taxi y abandono el parque empresarial dirección a un centro comercial cercano, tengo que comprar lencería. En un tiempo récord me compro un conjunto y de vuelta a la oficina.
Las 3 de la tarde, salgo de la oficina, paso por el baño a retocarme un poco y me encamino hacía el hotel X. Aún no se el número de habitación, tengo que recibir un sms de mi cita con el número. Se había puesto en contacto conmigo un par de días antes, venía a Madrid por asuntos relacionados con su trabajo y eran otros los que se encargaban de los temas de reserva, hasta que no estuviera en el mismo hotel no tendría el número de habitación.
“Pip, pip” Un sms, ya tengo el número de habitación.
Me bajo del taxi en la puerta del hotel, estoy nerviosa. Antes de un encuentro siempre me pongo un poco nerviosa. Tengo un poco de tiempo todavía así que me fumo un cigarro antes de entrar, se que no debería, a algunos clientes no fumadores puede molestarles un poco pero necesito ese cigarro. Le doy unas caladas y lo tiro a la mitad, voy a entrar. Directa a los ascensores, en el espejo del ascensor me coloco un poco pelo, me echo un vistazo. Estoy genial. Salgo al pasillo enmoquetado y busco el número de habitación, “este es”. Llamo a la puerta, un hombre bien parecido y elegante me recibe.
Me ofrece una copa, me ha leído el pensamiento. La acepto encantada y mientras nos tomamos una copa charlamos un rato, la tensión inicial va desapareciendo y ambos empezamos a estar más relajados. Se acabó la charla, por el momento. Comienzan los besos, las caricias…nos desprendemos de la ropa mutuamente. Nos arrastramos a la cama y ... Después de la pasión retomamos la charla hasta que el deseo nos arrastra de nuevo a otra batalla en la cama. “¿Ya ha pasado el tiempo?” Apenas me he dado cuenta, he estado muy a gusto, relajada. Me he sentido muy cómoda, ha sido un encuentro muy agradable. Todo un caballero el hombre que he conocido hoy. Me doy una ducha y salgo del hotel encantada. Quedamos en que cuando regrese a Madrid me llamará, eso espero, es un encanto. Creo que él se ha quedado pensando lo mismo de mí.
Mi primera intención era coger un taxi pero con el día tan estupendo que hace en Madrid decido dar un paseo. En Cuzco me paro a comprarme un helado y continúo con mi paseo. Voy andando, pensando, me doy cuenta de cómo los hombres se giran a mirarme, incluso los que van acompañados. Hace una tarde estupenda, el sol y la buena temperatura se han adueñado hoy de Madrid. No me apetece irme a casa así que me siento en una terraza, me tomo algo y leo un rato, continúo con mi paseo hasta que el madrugón y el jaleo de todo el día comienzan a hacer su efecto y mi cuerpo pide cama, pero para dormir. Me voy a casa, ceno algo y dejo que mi cuerpo sucumba al sueño.